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viernes, noviembre 27, 2009

La frontera nororiental

En medio de la ruptura de facto de las relaciones políticas y económicas de Colombia con Venezuela, los incidentes como la muerte de colombianos, de guardias venezolanos, y la destrucción de pasos peatonales entre los dos países dificultan cada vez más la solución concertada a los problemas en la frontera nororiental, lo que se suma a las tensiones originadas tras la firma del acuerdo sobre el uso de bases colombianas por las fuerzas militares de los EE.UU.

La situación es más compleja en medio de una “guerra fría” que se prolonga indefinidamente mientras los escenarios de mediación como Unasur, la OEA, o la misma Naciones Unidas languidecen ante su incapacidad de respuesta a un diferendo que tiene en el centro a EE.UU., una impotencia semejante a la que se presenta con el golpe de Estado en Honduras, donde paulatinamente se echa tierra a la ruptura institucional con unas nuevas elecciones, semejante también con lo que pasa en Iraq, o con sus propias características, en Afganistán.

En los medios de comunicación colombianos la parcialidad en el manejo del litigio andino en el que se asimila el “interés nacional” con la defensa a ultranza del gobierno Uribe, ha evitado la creación de una postura crítica respecto de las acciones y controversias a lado y lado de la frontera, perdiendo su perspectiva propositiva en medio de la escalada de tensiones.

Diferente es el enfoque respecto de los problemas domésticos, donde se evidencia la confrontación de intereses entre los sectores no reeleccionistas y el gobierno Uribe, como el enfoque que ofrece la revista cambio, semana, o el diario El Nuevo Siglo respecto del escándalo del Agro Ingreso Seguro, la controversia con la Corte Suprema de Justicia respecto de la elección del Fiscal, o con la Corte Constitucional ya en caso del control de constitucionalidad de la reelección presidencial, algo que contribuye a fomentar una visión crítica respecto de la corrupción, y de la defensa de la institucionalidad democrática, un formato que debería extenderse al ámbito de las relaciones internacionales.

En medio de la “diplomacia muda” del gobierno Uribe respecto de Venezuela, cabe resaltar la modalidad de la relación que reconstruye lentamente Colombia con Ecuador, donde pese a que la acción legal contra el exministro de defensa Juan Manuel Santos, los generales Padilla, y Naranjo, los reclamos internacionales ante el tribunal de la Haya, o los cuestionamientos respecto del acuerdo militar entre EE.UU y Colombia, por parte de Ecuador, ello no ha sido óbice para que se mantenga la comunicación entre los países, y se avance en cuando a la normalización de las relaciones comerciales.

Es decir, el reconocimiento y respeto de la diversidad de concepciones políticas en los gobiernos andinos, y de otra forma, el fundamento que representa el derecho internacional como referente de las relaciones entre las naciones es el mecanismo apropiado si se trata de estimular el desarrollo de relaciones pacíficas entre los países.

Pero si de los efectos económicos se trata, hay que tener en cuenta que el comercio con Venezuela ha sido factor importante en la dinámica de la economía colombiana tanto en el ímpetu del crecimiento del PIB en 2007 tasado en 7,5%, así como amortiguador al efecto de la crisis económica internacional de 2008 que colocó el PIB en 3,5%. Aún la previsión del 0% en el crecimiento del PIB en 2009 está basado en un comercio normalizado con el vecino país. De esta forma, la ralentización del comercio binacional para 2010 proyectará en su real dimensión la crisis económica internacional en la economía colombiana.

Un contexto: Brasil, Latinoamérica, y los Estados Unidos
De otra parte, la puja entre Colombia y Venezuela tiene como contrapartida la búsqueda por la consolidación internacional como potencia regional a Brasil, y la contención que en este propósito tiene EE.UU. En ello, el país carioca se abre paso a través de relaciones económicas y políticas de carácter global, y basado en el respeto por el derecho internacional. Por su parte EE.UU. da continuidad a una política reactiva en medio de su declive desconociendo reglas básicas del derecho internacional como la soberanía nacional, y los principios sobre la no injerencia en los asuntos internos de los países.

La sostenibilidad de la progresión económica y política de Brasil tiene ya su propio camino, donde no se requiere de reelección presidencial mientras el gobierno actual goza de niveles de popularidad amplios, y aunque no todo es color rosa, por los conatos de violencia debidos al incremento de la influencia del narcotráfico en ciudades como Rio de Janeiro, o Sao Paulo, o por la desigualdad social que preexiste a lo largo del país, lo cierto es que existen prevenciones sobre la seguridad de la amazonía brasilera que en algún momento apareció en cartillas de educación en EE.UU. como una zona ausente de autoridad respecto a su administración, y en este sentido es que se comprende la reprobación y preocupación sobre el uso que se pueda efectuar de las bases colombianas por parte de EE.UU.

De otra parte la consolidación del país continente pasa por la garantía de la estabilidad no solo interna, si no en la periferia de su territorio, lo que explica la proactividad del presidente da Silva en la búsqueda de una mediación entre Colombia y Venezuela, o incluso en la situación del conflicto interno colombiano, visible por la facilitación exitosa que ha logrado en la liberación de algunos secuestrados en el país cafetero.

Es una visión política que tiene sus capítulos a través de Unasur como la mediación de conflictos en Bolivia entre sectores de oposición y el gobierno de Evo Morales, el litigio sobre las papeleras entre Argentina y Uruguay, la intervención de Colombia en territorio Ecuatoriano, o la constante búsqueda de la mediación en la tensión entre Colombia y Venezuela.

El rol internacional también es visible en el ámbito económico, que comienza con el bloqueo que Brasil hace tempranamente del Tratado de Libre Comercio para las Américas Alca, o su participación en el grupo de los 20 en la demanda por un cambio del régimen económico global, y la reestructuración de las organizaciones de Bretton Woods.

La interdependencia del país de la zamba se observa por la distancia que este país toma de Europa, y EE.UU. evidente luego de que en reciente visita del presidente de Irán Mahmud Ahmadineyad a Brasilia el presidente Luiz Inácio Lula Da Silva ofreciera su apoyo al programa nuclear para fines pacíficos a la nación islámica.

A escala latinoamericana resaltan las relaciones con Cuba, y los países caribeños, al igual que su participación activa en Honduras buscando el restablecimiento del orden democrático en dicho país luego del golpe de estado llevado el pasado mes de junio, o la participación como brigadas militares con mandato de Naciones Unidas en Haití.

martes, marzo 24, 2009

Juegos peligrosos en los Andes

Sin duda en los últimos años las guerrillas colombianas se han visto sometidas a una reducción en su capacidad militar, y a una derrota política, que les incapacita para ser en la actualidad una amenaza a la estabilidad en Colombia.

Por paradójico que parezca, tal situación tiene un sabor agridulce para el gobierno colombiano. Por un lado, permite justificar en resultados la política de seguridad democrática, pero por otro, tales avances conducen a la dilución del motivo político que permitió convertir la lucha contra las FARC en la pieza angular de campaña, y de unidad nacional, que canalizó inteligentemente el Uribismo en las elecciones presidenciales de 2002 y 2006.

En este sentido, el relevo al motivo de unidad nacional que requiere el Uribismo de cara a las elecciones de 2010, se deja ver, por la renovada e insistente justificación de los ataques preventivos, del tipo Operación Fénix, que de manera “casual”, recrudece las tensiones, y deteriora una vez más, la confianza entre los países andinos, o en su defecto, reanimar públicamente la existencia de las FARC-que nadie sostiene que ha desaparecido-, visto por la forma como se da a conocer por los noticieros nacionales, un video donde se muestra en plena actividad al frente 16 de las FARC, una prueba de supervivencia de tal grupo.

Se suma a lo anterior, nuevas revelaciones de un desmovilizado de las FARC, que reconoce la cooperación de miembros de las fuerzas militares de Ecuador en sus actividades, toda vez que refiere la llegada de armamento a dicha organización, desde territorio venezolano, versiones dadas a conocer sin ser cotejadas por la Fiscalía, como lo relaciona el comandante general de las Fuerzas Militares colombianas, Fredy Padilla de León, mientras cobra pertinencia el interrogante de que paso con el computador de Raúl Reyes.

Las salidas en falso del gobierno colombiano, como cuando se filtró la información oficial que terminó con una publicación en portada de una foto en el periódico el Tiempo de Bogotá, donde aparecía el exministro de seguridad ecuatoriano Gustavo Larrea, con un representante de las FARC en el exterior, lo que a la postre resultó ser una bochornosa imprecisión, al igual que la revelación hecha por el mismo Larrea de haberse reunido con la guerrilla colombiana, no ayuda a la construcción de un diálogo franco, y si al estímulo de un turbio clima entre los países.

Una doble agenda internacional
Mientras en días previos a la celebración de la reunión del Consejo Sudamericano de Defensa, el ministro Juan Manuel Santos, hacía una prolija sustentación de la doctrina de la legítima defensa, en el contexto de la misma, este elemento fue soslayado en las discusiones, a pesar de que a esta altura se había presentado como reacción la declaración del presidente Chávez, en el sentido de mandar a encender los aviones de guerra Sukoil, de ser violada la soberanía Venezolana por parte de Colombia. Del caso es recordar, que al respecto, existe una comunicación publica del presidente Uribe, en la que se hace expreso un apoyo a la postura del ministro de defensa, en la que le pidió incluso que aplazara su dimisión a la cartera de defensa, ahora prevista para comienzos de marzo.

Ya en Bogota, el regreso del ministro Santos coincidió con la apertura de las negociaciones con EE.UU., de las que se espera permisos para la operación de aeronaves estadounidenses militares en varios aeropuertos colombianos, luego del cierre de la base de manta en Ecuador.

El asunto es importante, dado que EE.UU., ha sido uno de los pocos países que justifico la realización de la Operación Fénix. Los aeropuertos que se mencionan podrían ser utilizados por la aviación estadounidense, aunque son tres, se mencionan específicamente, el Alfonso Bonilla Aragón de Calí, y el Ernesto Cortissoz de Barranquilla, que por su localización de seguro, harán reverdecer los disgustos con Ecuador y Venezuela.

En el orden de las articulaciones globales, estas tensiones se unen a las que se vivieron en el segundo semestre de 2008 cuando flotas militares de EE.UU., y Rusia se cruzaron en maniobras militares en el Mar Caribe. El envío de militares colombianos a Afganistán, donde el comando está en manos de la OTAN, es también una pieza que se suma al mapa de alineamientos en la región, que se extiende a la propuesta del presidente Chávez a Rusia en la que ofrece a este último, la isla de la Orchila, para misiones de sus bombarderos estratégicos nucleares, una iniciativa también adoptada hace poco por Cuba.
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En los aspectos económicos, las relaciones colombo-venezolanas, se desenvuelven a razón del pragmatismo binacional, distantes del formato de represalias y cierre de fronteras que caracterizó las tensiones andinas resueltas transitoriamente en la Cumbre de Río. En el caso de Ecuador, las restricciones a los intercambios de mercancías, no solo se extendieron a un año de la Operación Fénix, sino que recientemente se han agudizado los controles de tránsito tanto de mercancías como de personas.

lunes, marzo 16, 2009

(Frontera Mexico-EE.UU)
El agotamiento de la agenda estadounidense en América Latina

La gira latinoamericana del primer ministro ruso Dimitri Medvedev el pasado mes de noviembre, y la efectuada por el vicepresidente de China Xi Jinping el mes de febrero, evidencian las limitaciones de la actual agenda estadounidense para la región, a la vez que abre paso a una Latinoamérica más independiente en la escena internacional.

Aunque muchos analistas localizan la relación de América Latina con EE.UU. en un segundo nivel, si se le compara con la crisis económica lo cierto es que ambos factores, economía y las relaciones con esta subregión están articulados.

El próximo mes de abril se realizará la cumbre del G-20 en Londres donde se da continuidad a las discusiones sobre la crisis económica internacional y como ha anunciado el Fondo Monetario Internacional(FMI), se harán públicas propuestas encaminadas a la mitigación de la misma. Una de las iniciativas que ha causado más controversia es la propuesta de ampliar los recursos de préstamo tanto del Fondo Monetario como del Banco Mundial- lo cual es impulsado por EE.UU.- acompañado de la solicitud de aportes a la totalidad de países que hacen parte de este sistema.

La respuesta no se ha hecho esperar de países como Brasil quien con China y Rusia, a cambio de aportes económicos, solicitan su incorporación a los cuadros de dirección de las organizaciones de Bretton Woods, el FMI, el Banco Mundial, y la Organización Mundial del Comercio(OMC). Por su parte, países como Argentina y México, quienes hacen parte del G-20, jugaran a su vez un papel importante, pero pasan por relaciones distantes o incluso, tensas, caso de México, con EE.UU.

Ante este reto, Washington intenta contraponer los canales diplomáticos. De entrada la carta de otorgar a Lula da Silva el ser el primer mandatario latinoamericano en pisar la Casa Blanca luego de la posesión de Obama, es parte de la escena. En igual sentido debe interpretarse la confirmación de que Obama ha otorgado un estatus de aliado estratégico a Brasil, y promoverá la flexibilización del paquete legislativo “buy american” que afecta de manera considerable las acerías brasileras.

México por su situación particular también cobra importancia. El anuncio de la llegada de Hillary Clinton al istmo el 25 y 26 de marzo tiene como fin relajar las relaciones entre México-EE.UU. luego de conocidas las declaraciones del líder de los republicanos en la Cámara de Representantes Jerry Lewis, según la cual México es más importante para la seguridad nacional estadounidense que los eventos en Afganistán, donde Washington mantiene desplegados miles de soldados, todo esto en el contexto de la ola de violencia que sacude México consecuencia de la actividad de los carteles del narcotráfico.

La actividad diplomática debe a su vez aclarar los efectos de la afirmación realizada en entrevistas que concedió a 15 periódicos regionales de EE.UU. el presidente Barack Obama, en donde no descartó la posibilidad de un despliegue militar en la frontera con México, un giro más a las tensiones generadas por la construcción de 3200 Kilómetros de barrera anti-invasiva entre los dos países, lo que ha encendido los ánimos en el país azteca y trae al recuerdo la expansión estadounidense hacia al norte ocurrida a mediados del siglo XIX.

La situación resulta más compleja conocido un informe que establece la existencia y operación de bandas mexicanas que trafican cocaína colombiana en 230 ciudades de EE.UU, como de las solicitudes de el gobernador de Arizona Jan Brewer, quien pidió al gobierno federal que envíe 250 reservistas pertenecientes a la Guardia Nacional mientras por su parte, el gobernador de Texas, Rick Perry, solicitó un millar más de soldados para hacer frente a la creciente violencia en la zona fronteriza.

lunes, diciembre 22, 2008

Los debates internacionales de 2009

En medio de una crisis internacional para algunos sin precedentes, los debates que sobrevendrán en 2009 tienen que ver con los mecanismos de solución a esta misma crisis, y que están vinculados a la disminución del liderazgo del dólar como moneda de referencia internacional.

Así, es presumible que se profundice el debate sobre las instituciones de Bretton Woods, específicamente a la administración del Fondo Monetario Internacional como del Banco Mundial, abriéndose paso la perspectiva de mayor influencia de países del BRIC(Brasil, Rusia, China e India) y sus respectivas monedas, el Yuan, el Rublo, el Real, la Rupia, a las que se sumaría el Euro tanto en el encaje como en las operaciones totales del potencial y emergente Nuevo Sistema Económico Internacional.

Es previsible también que los efectos en los planos político y comercial de la crisis aliente la controversia sobre el funcionamiento de la Organización de Naciones Unidas, particularmente lo que se refiere a la configuración del Consejo de Seguridad, y a los cinco integrantes permanentes, EE.UU, Francia, Inglaterra, Rusia, China, desde 1945. En lo comercial la discusión rondará igualmente los órganos de decisión de la Organización Mundial del Comercio, lo que deriva en el debate sobre las relaciones de intercambio económico en el mundo, centrando el interés en como se repartirá la tasa internacional de ganancia.

El mensaje de debilidad de Estados Unidos a su vez motivará la reactivación de la escena militar en países confinados a regulaciones desde la Segunda Guerra Mundial como Alemania y Japón, quienes ya han modificado sus constituciones en este sentido. La posibilidad de que no puedan saldarse pacíficamente las diferencias en este escenario internacional, hace pensar paralelamente en una escalada militar con objetivos tanto de disuasión militar como de previsión ante una eventual aventura militar de las potencias afectadas en su influencia en un potencial Nuevo Orden Internacional. En este sentido, tanto Rusia como China llevan la delantera en el desarrollo y modernización de sus fuerzas militares como en acuerdos bilaterales o multilaterales caso de la Organización de Cooperación de Shangai. Como es de esperarse, la Organización del Tratado para el Atlántico Norte(OTAN) rediseñará su doctrina adecuándose a los nuevos requerimientos impuestos por el escenario emergente, quizás escalando hacia una agenda más proactiva – ... si, más que la actual-, en cuanto a la defensa de los intereses de EE.UU en el mundo, en especial, Europa, Asia, y América Latina. He aquí el pesimismo de Noam Chomsky respecto a lo que pueda ser la administración de Obama.

El petróleo igualmente será un jugador especial en 2009. Las reducciones en precio promovidas por las expectativas en la caída de la demanda internacional ligados a la previsión de un menor crecimiento PIB mundial rebotarán tan pronto los países de mayor consumo, como los más dependientes energéticamente hablando. determinen un límite a la depresión que prefieren asumir reactivando de nuevo el fantasma del cenit petrolero.

En este sentido, la localización de Israel tiene un papel principal, así como su reacción ante el fortalecimiento de su archienemigo Irán, quien paulatinamente se consolida como potencia regional en el Oriente Medio.

Es una escena totalmente movediza de acuerdo a un panorama sin par donde la remoción de un volumen aún sin determinar de recursos tóxicos que circulan en la economía internacional no se resolverá como las crisis del siglo XX, es decir con impresión de nuevos dólares, o burlando los esquemas de paridad como lo sucedido en 1973 con el oro.

En cuanto a los conflictos hoy existentes en el mundo, si en el pasado próximo su desarrollo se debió mayormente al juego geopolítico en el contexto de la Unipolaridad estadounidense, la expectativa es que las letras mayúsculas de la crisis económica internacional llevará a un segundo plano tales conflictos, y a que trabada la ya paquidérmica estructura de Naciones Unidas, se facilite el que puedan recrudecerse dinamizados por la escena de la emergente multipolaridad.

domingo, mayo 18, 2008

Una guerra fría en la región andina


Como se había previsto los vaivenes de las relaciones diplomáticas en la troica Venezuela-Colombia-Ecuador no finalizó en la cumbre de Río, mucho menos en la posterior reunión de Organización de Estados Americanos OEA.

En la práctica, el aplazamiento de las tensiones dejaba entrever el tiempo del reacomodamiento político de las partes, que hoy con la ofensiva del presidente Uribe evidencia la resultante de este proceso.

La carga de profundidad que significa la denuncia de vínculos tanto del presidente Correa como de Chavéz con las FARC, por parte del gobierno colombiano, hace pensar en un acuerdo bilateral con Estados Unidos, en el que se combina la recepción, o de otra forma la extradición de 14 jefes paramilitares colombianos, a cambio de que el presidente Uribe asuma frontal y decididamente el rol de contraparte política a los gobiernos de Venezuela y Ecuador.

El acuerdo posibilita a su vez el acreditar la existencia del Hizbula latinoamericano, esto conforme se da a conocer las informaciones del computador de Reyes, y la doctrina específica para su contención. Es decir, el Hizbula libanés es para Siria o Irán, como las FARC lo son para Venezuela o Ecuador, lo que infiere un punto histórico de inflexión en la historia del conflicto colombiano, con 50 años de carácter interno, mientras lo anterior, lo instala de facto en el ámbito regional e internacional.

No es un juego para desestimar. Hace poco, dos semanas atrás, el Ministro de Defensa de Brasil, Nelson Jobím en medio de una gira por diversos países latinoamericanos entre los que se incluye Colombia, dio a conocer a manera de propuesta la necesidad de constituir un Consejo Sudamericano de Defensa, en una iniciativa que tiene realismo tal cual lo muestra la participación de tropas de “estabilización” latinoamericanas en Haití bajo membresia de la ONU.

La idea de una fuerza con carácter de alianza militar representa no sólo un aseguramiento de Brasil como potencia regional, que ante la imposibilidad actual de pertenecer al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, simplemente asume la proactividad tal como si lo estuviera, si no también la respuesta preventiva al desenlace que pudiese presentar la zona inestable del continente con asiento en Colombia, y a la puesta en marcha, en julio próximo, de la cuarta flota de EEUU con cobertura el Caribe y América del Sur.


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No olvidemos que en estos contextos las certezas-y esto respecto al computador de Reyes a las armas nucleares de Sadam Hussein- son construcciones que ciertas o no, son sustentaciones que terminan por justificar guerras, tal cual ha sucedido con Yugoslavia, Afganistán, o Irak.

Tampoco olvidemos que de estas guerras se conoce el día D de su inicio, lo que se desconoce es cuando finalicen...

sábado, marzo 15, 2008

La tormenta perfecta II

En enero pasado el presidente venezolano Hugo Chavéz reconoce a la guerrilla colombiana FARC, el control de territorio, la categoría de ejercito, y una visión política que se asimila a la que orienta al gobierno de Venezuela, es decir de facto otorga un estatus de beligerancia, lo que de paso da nacimiento a un nuevo contexto subregional, previsiblemente caracterizado por relaciones comerciales binacionales en una escena del tipo “guerra fría”, y esto pese a la declaración de Río, a través de la cual se recuerda que, en cualquier caso, se deben respetar las fronteras y la soberanía de las naciones.
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Como se prometía el otorgamiento de la beligerancia a las FARC en enero de 2008 por parte del gobierno venezolano sirvió de apertura a un nuevo momento histórico en las relaciones políticas entre los países andinos, caracterizado por un Chavéz que de manera decidida, se convirtió en protagonista de la política doméstica colombiana.
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Las liberaciones de secuestrados de las FARC y las declaraciones ofensivas de Chávez hacia el presidente Álvaro Uribe trasladaron las emisiones y reportería de las noticias tanto de televisión como de los diarios colombianos a Caracas. El comercio binacional también fue afectado, conocida la decisión venezolana de ligar el intercambio de mercancías al levantamiento del estatus de terroristas a las FARC por parte del gobierno colombiano, sin duda decisiones que garantizan el escalamiento paulatino de las tensiones.
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Y es que el reconocimiento de la beligerancia a las FARC, en el caso colombiano, contradice de manera determinante no solo el eje de la política de seguridad colombiana, si no la base fundamental sobre lo que descansa el gobierno Uribe Vélez. De otra parte, es una especie de harakiri político. El reconocimiento de la beligerancia abre la compuerta al desmembramiento del país y esto, como sucede históricamente en los conflictos, se presenta al final de una guerra.
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A su vez, los efectos de la declaración del presidente Chavéz, el pasado 10 de enero, en el cual reconoce que la visión bolivariana que inspira a las FARC, se asimila a la que fomenta el gobierno venezolano, inaugura un momento en el que igual país formaliza su participación en el conflicto colombiano. Sin duda Estados Unidos practica una ingerencia en todos los órdenes en Colombia, al igual que el gobierno colombiano lo ha ejercido hacia su vecino país, sin embargo, la regionalización del conflicto a través de Venezuela, traslada, y esto como nuevo elemento, las tensiones entre Caracas y Washington a tierras colombianas, donde por su contexto, las controversias se acompasan por un teatro de operaciones esencialmente militar.
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Estos antecedentes sirvieron de antesala al curso que toman las relaciones binacionales andinas luego de la incursión ilegal del ejercito colombiano en territorio ecuatoriano, y la muerte del simbólico guerrillero de las FARC Raúl Reyes, sobre todo la militarización de la frontera, las restricciones en el comercio, y los amagos de nacionalización de compañías de inversores colombianos, por parte de Venezuela, y que tiene como fase de transición, las acuerdos logrados en la Cumbre de Río.
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Desde el punto de vista de la política domestica colombiana, las tensiones internacionales con los países vecinos, desplaza de foco la atención mediática que lograba las diputas entre el gobierno Uribe y el Polo Democrático. De por medio están las relaciones que este último granjeaba de congresistas estadounidenses, que tuvo en la reunión entre Thomas Shanon, Secretario para Asuntos del Hemisferio, y Gustavo Petro, uno de sus puntos mas importantes. A su vez, el Lobby del Polo advertía sobre los efectos negativos de la firma al TLC, cimentando la decisión estadounidense de articular las relaciones comerciales con los derechos humanos en Colombia, lo que explica, hasta hoy, el congelamiento de la firma del tratado, la intensificación de la supervisión en el avance de los procesos judiciales que sobre parapolítica y paramilitarismo están en marcha, y en el mismo sentido, un apoyo a instituciones como las altas cortes colombianas.
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Sin embargo, lo que se presentaba como un panorama adverso para el gobierno Uribe a nivel internacional tuvo en las tensiones tripartitas en la escena andina, por paradójico que parezca, la formula del gobierno colombiano para reencaminar la firma del TLC, y disminuir la intensidad a las presiones externas que aún los candidatos presidenciales, Obama y Clinton hasta algunos días manifestaron. Es así, como luego de la intervención colombiana en territorio ecuatoriano Obama y Clinton avalan complacientemente tal decisión, en el caso del TLC Bush eleva al grado de interés nacional su rúbrica, y como era de esperarse, lo articula al diferendo entre Venezuela y Colombia.
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La visita relámpago de la secretaria de Estado de Estados Unidos Condoleza Rice a fines de esta semana a Brasilia, Santiago y San Salvador, con tema central la postura de tales países respecto a las FARC, así como el raudo interés de Chavéz de una reunión que amilane las tensiones entre Colombia y Venezuela encarnan la celeridad que toman los acontecimientos , y las prioridades geopolíticas en juego.

miércoles, mayo 23, 2007

La primavera de la uni-polaridad

La caída de las torres gemelas en 2001, sumado a la intervención de Irak en 2003 representan el momento del cambio de roles en las fichas del tablero mundial. Hasta entonces notables pensadores de la globalización y del fin de la historia proclamaban a EEUU como la incuestionada súper-potencia, exitosa económica y militarmente a escala global. En consecuencia el capitalismo a su vez se presenta como el vencedor en la contienda con otras formas de práctica económica en el mundo. En efecto, la gestión de las economías nacionales, con antecedentes en una mixtura entre competencias locales, e internacionales, con un alto poder de definición del sector público, giro hacia la “liberación” de los mercados, es decir, el levantamiento a la exclusividad que el Estado ejercía de explotar sectores específicos de la economía considerados estratégicos, toda vez que afianzando la instauración de mercados financieros que facilitaran los traspasos de propiedad y de ganancias de las empresas instaladas a cualquier lugar del planeta por medio del comercio accionario a escala global.

En este sentido, se estimularon y crearon asociaciones o bloques económicos subregionales en los cinco continentes con una arquitectura modulada por las organizaciones de Bretton Woods(BM-FMI) y la Organización Mundial del Comercio(OMC) con el fin de prohijar los beneficios económicos que el capitalismo trajo al primer mundo al resto del planeta. Así en el hemisferio occidental esto significaba la constitución tutoriada de cuatro bloques económicos; Mercosur, Comunidad Andina, Mercado Centroamericano, y Tratado de libre comercio del Norte América, los que juntos materializaban la expectativa del Tratado de Libre Comercio de las Américas(ALCA).

En este contexto, Fondo Monetario Internacional, y el Banco Mundial consolidaban su papel de bancos y entes administradores de las funciones macroeconómicas del tercer mundo, incluyendo, aunque con sus especificidades, China y Rusia. Paralelamente, se instaba los países a eliminar sus monedas nacionales, restringir la actividad de los bancos centrales, con-cediendo al Tesoro de los EEUU el carácter de banco de bancos a escala global, convirtiendo a EEUU en receptor del señoreaje, o de otra forma el impuesto implícito por el uso de la moneda estadounidense como moneda nacional en terceros países. Panamá, a los que se unieron Salvador, y Ecuador vieron desaparecer sus monedas nacionales.

La nueva “arquitectura” implicaba la redefinición de la división internacional del trabajo y la tasa internacional de ganancia, medidos por la competitividad que en cuestión de retornos económicos mostraran los países a los inversores mundiales. Sin embargo, como factor estratégico, y obviado en la presentación de la apuesta por la “globalización” residía la reactivación económica de EEUU ya en primeros de cambio del siglo XXI con síntomas de agotamiento, para entonces con déficit comercial con todas y cada una de las regiones del mundo, mientras paralelamente el sistema financiero internacional navegaba en flujos exorbitantes de la divisa verde sin que se observara un lugar seguro para la colocación la misma.

Los cuantiosos recursos monetarios estancados desde el punto de vista de la inversión en los países centrales en manos de las organizaciones multilaterales, sumado a las tendencias encontradas sobre el comportamiento de las inversiones en valores o títulos de tesorería de los países desa-rrollados, y las demandas de ganancias cada vez superiores de los inversores, permitió la adecuación de “zonas francas” en el tercer mundo a la medida de las nuevos requerimientos: respaldo estatal de las inversiones, res-peto a la propiedad, levantamiento de las restricciones al giro de divisas, homologación de la economía clásica a la economía financiera(mercado de valores) y la apertura de inversiones en los sectores hasta entonces de prevalencia del Estado. Así, la especulación, condenada en antaño por el liberalismo fue patentada por las instituciones de Bretton Woods(BM-FMI) otorgándole una categoría distintiva en el orden interpretativo, denominándoles “capitales golondrina”, evitando observar los efectos económicos negativos y los riesgos que caracterizan este tipo de inversiones.

El plan de mantener en primer lugar a la Unión Americana paralelamente se concreta con medidas que eviten la emergencia de potencias que controviertan la hegemonía. En Rusia tras la caída del muro de Berlín, el “ajuste estructural” del FMI facilitó el control de sectores estratégicos por empresas extranjeras, mientras la disuasión a China se procura mediante al chantaje en su ingreso a la Organización Mundial del Comercio, es decir, el permiso de comerciar en las condiciones privilegiadas de EEUU a escala Global. Cuando en 2001 se “permite” el ingreso de China a la OMC, las relaciones comerciales del país oriental avanzaban intensamente aún con el mismo EEUU, y las perspectivas de demanda del mercado interno, y las ventajas comparativas en la producción evidenciaban que la medida del aislamiento dejaba de tener efecto.

Paralelamente, se presentan países bajo la égida estadounidense, la aplicación obediente de las medidas solicitadas por los países centrales a través de las organizaciones multilaterales de crédito. Un ejemplo de esto se presenta en el sudeste asiático donde para fines de los noventas llegaron volúmenes copiosos de inversiones trayendo, liquidez y facilidades de crédito lo que impulsó el incremento de la demanda de bienes y servicios de millones de personas, la dinámica de las industrias fue revitalizada, en tanto las empresas internacionales instalaron satélites de sus centros de producción. Era el “mila-gro asiático”.

El experimento aunque exitoso en cuanto a la respuesta que países del tercer mundo pueden ofrecer al ensamblaje y producción de bienes con exigencias tecnológicas importantes, y a la succión de capitales internacionales, finalizó cuando la capacidad de demanda de bienes y servicios del grupo económico con estas potencialidades arrastro la demanda de sectores en ascenso que lograron progresividad en función del endeudamiento hasta que ello fue insostenible. El resultado, fue primero la tendencia al aumento de la cartera vencida de las empresas, la calculada fuga de capitales, consolidando la quiebra de las mismas, ya en medio del tsunami de la insolvencia.

Una tras otra, primero fue la “crisis asiática”, para luego en medio de un “efecto dominó”, sobrevinieron las crisis económicas transcontinentales, los efec-tos Vodka, Tequila, y Tango, representando la cuenta de cobro de los inversionistas. Mientras con alguna precaución los especuladores negociaron sus posiciones “preventivamente” abandonando con sigilo los países, las inversiones nacionales, incluyendo los fondos de pensiones quedaban con empresas quebradas, y valores financieros en picado.

Paradójicamente, mientras la causa de la quiebra de las economías se localizaba primero, en el derrumbe de las acciones en el sector financiero, y luego la caída de las monedas nacionales, ya en el contexto de la fuga de capitales, los medios de comunicación, reproduciendo versiones del Banco Mundial y del Fondo Monetario, las mismas que recomendaron en el pasado este tipo de inversiones especulativas, conferían a la falta de previsión de los gobiernos el origen dela cri-sis, argumento que sirvió para justificar el ahondamiento la política que confiere al sector privado mejor eficiencia en la administración de los recursos económicos, la privatización, mientras la “exigencia” de la competitividad en cuanto a los costos laborales, y sociales, servia de acicate para aplicar medidas tendientes a la “flexibilidad laboral”, dicho de otra forma, la reducción de los costes y garantías laborales, que de paso conducen a la in-formalidad del trabajo, o nuevo paradigma del mundo del trabajo. Mas horas laborales, y menos salarios por hora trabajada.

Las hojuelas sobre la miel para los especuladores eran seriadas. Primero la liberación de capitales, es decir el estimulo a la especulación y la creación de los “capitales golondrina”, que harían la primera parte del trabajo, llevando a una primera crisis económica, para concluir la fase con el diagnostico posterior dirigiendo baterías de-mostrando la ineficiencia de los Estados en la administración de los recursos públicos, para abrir paso a la aplicación del “ajuste estructural”, es decir la administración de las economías nacionales por el FMI a través de los acuerdos Stand Bye-en espera y observación-.

De otro lado, la tarea de garantizar las provisiones de petróleo, asunto igualmente incierto para EEUU, se efectuaba adelantándose a las vicisitudes e inseguridad que generaba el reconocer globalmente la crisis de los hidrocarburos prevista por el agotamiento, con una estrategia actualizada en los años noventa para el medio oriente, estimada como la reingeniería de-mocrática de estas zonas, con planes en la escena de cosechar los efectos que sobrevinieran de la intervención de la Irak de Hussein en territorio kuwaití, como fue a la postre la legitimación de la concesión lograda a través de Naciones Unidas, compartida con Gran Bretaña, de controlar 2/3 del espacio aéreo de Irak, como de regular su comercio de petróleo por medio de políticas como “petróleo por alimentos”.

Un impase político



El intento de derrocar a Hussein tras mas de una década de embargo internacional no logró el efecto esperado, y la iniciativa de establecer una “nueva arquitectura demo-cratica” en la región del medio oriente es momentáneamente aplazada, hasta cuando en 2003 se decide la intervención directa de los “aliados”, es decir países encabezados por EEUU y Gran Bretaña, que al margen de Naciones Unidas(ONU) desarrollan una actividad ofensiva contra un tercer país, violando el derecho internacional, y bajo justificaciones como la posesión de armas de destrucción masiva, posteriormente veladas como falsas. Así las cosas, la intervención es declarada ilegal por el entonces secretario general de la ONU, Kofi Annan, y traduce el comienzo de un momento político en la escena mundial que aún no culmina.

Llevados por el alargamiento de la guerra en la explanada de mesopotamia, y evidenciados los riesgos y costos en vidas de la intervención paulatinamente los efectos sobrevienen en los principales países cuyos gobiernos permitieron el emplazamiento de tropas en Iraq. Primero fue la caída del partido Popular en España, donde el presidente Aznar a quien las encuestas le favorecían semanas antes de la elección, fue derrotado de manera sorpresiva por el Partido Socialista Español(PSOE), representado por J. Luis Rodríguez Zapatero. En Italia, ya en medio de enconados cuestionamientos, el Presidente Berlusconi en un intento de mantener el poder por un nuevo periodo, es derrotado por una alianza de izquierda liderada por Romano Prodi. La sensibilidad internacional, se exhibió a su vez en Gran Bretaña, el Partido Laborista tras 10 años en el poder perdió las legislativas de mayo de 2005, lo que condujo en 2006 a la solicitud del partido de gobierno, de la dimisión de su propio líder Tony Blair1. Como extensión de las acciones violentas en Oriente Medio, la guerra entre Israel y Líbano, tubo a su vez, un nuevo capítulo en la escena política adversa para los aliados de EEUU, primero con la pérdida de la guerra a manos de Hezbola, y luego la caída en libre del primer ministro Ehud Olmert, apunto de ser enjuiciado por la derrota. Particularmente, los países con algún grado de ne-utralidad, en la intervención a Iraq, como Francia y Alemania, ven llegar a la presidencia gobernantes de derecha, como Nicolás Sarkozy, y Merkel respectivamente.

Los impactos en América Latina se presentaron en Nicaragua con el asenso al poder de Daniel Ortega, mientras en Colombia, el apoyo irrestricto del gobierno Uribe a la intervención en Irak, pese a la corresponsabilidad que ello genera en la devastación, el desplazamiento de mas de 730 mil personas2, y la muerte de civiles en una media de 119 por día, o más de 655 mil victimas ocurridas desde marzo de 2003, no aparece como factor que afecte su popularidad.3

En EEUU los efectos del fantasma que recorre el mundo tras el revés de la guerra en Medio Oriente, cobra fuerza posterior a las elecciones legislativas de noviembre de 2006 cuando es derrotado estruendosamente el Partido Republicano en el gobierno, por el Partido Demócrata quien obtiene el control de las gobernaciones, la cámara de representantes, y por un voto, el senado4. Los coletazos, también tocaron el gabinete republicano, con la salida del secretario de defensa estadounidense Donald Rumsfeld, a la vez que se reanima un movimiento en el sentido de proyectar el repliegue del ejercito estadounidense en Irak, en una iniciativa encabezada por los Demócratas.

La caída de gobiernos, se acompaño a su vez con la retirada de las tropas de ocupación como efecto de los fuertes combates, y ataques continuados de la resistencia iraquí. A febrero de 2007 los países que abandonaron sus posiciones desde la intervención en marzo de 2006, son España, Italia, Honduras, Hungría, Japón, Nicaragua, Nueva Zelanda, Holanda, Filipinas, Portugal, Rep. Dominicana, Singapur, Tailandia, y Ucrania. Entre las retiradas anunciadas para 2007 se encuentran, Reino Unido(repliegue del 10%), Corea del Sur, Polonia, y Dinamarca. Así, las cosas, las tropas que se mantendrán son: EEUU(132 000 efectivos), Reino Unido(7 100), Australia(1 400), Georgia(850), Rumania(605), y Salvador(379).5

En el ámbito económico, las previsiones de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio para la Américas(ALCA), en 2005 queda ya en el pasado, igual que los roles para los que se establecía la creación de los bloques regionales como el Mercosur, que como paradoja presenta intereses encontrados con EEUU. La Comunidad Andina de Naciones, fraccionada por la salida de Venezuela, empero la cabeza de playa como herramienta de disuasión en el distanciamiento del Mercosur, termina su espectro como bloque dada la decisión estadounidense de sujetar las negociaciones económicas con la situación política interna colombiana, pese a ser su socio histórico, aplazando y condicionando las decisiones comerciales, mientras adelanta las conversaciones con Perú, Ecuador y Panamá, en un proceso que promete ahondar las tensiones entre el gobierno andino con los EEUU. Dicha decisión fue catalogada por el mandatario colombiano A. Uribe como un trato de “paria”.

Las negociaciones internacionales en el contexto de la Organización Mundial del Comercio, parece a su vez estancada en medio de la imposibilidad de avanzar en los acu-erdos de Doha, Qatar.

Para finalizar, los teóricos de la globalización tras el fracaso también arrean sus banderas. George Soros, afirma que “resulta doloroso reconocer que nuestros apuros son consecuencia de nuestras concepciones equivocadas, pero no reconocerlas ha de resultar por fuerza mas doloroso”, refiriéndose a la guerra contra el terror desatada por EEUU.6 En igual sentido Francis Fukuyama plantea que “el fin de la historia nunca estuvo vinculado a un modelo específicamente estadounidense de organización política o social”.7

La resaca también afecta el planteamiento de economistas del Wall Street Journal como David Wessel y Alan S. Blinder, que junto a un grupo importante de economistas y políticos argumenta que "en la economía actual las desventajas del libre comercio son más grandes de lo que se pensaba al principio”.8

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1 Rebelión acecha a Tony Blair, El Tiempo, Bogotá, Internacional, 7 de septiembre de 2006, pág. 1-7.
2 Irak: 730 000 desplazados desde inicios del 2006, El Tiempo, Bogotá, 21 de marzo de 2007, Internacional, pág. 1-9
3 Irak: 119 mueren al día por violencia, El Tiempo, Bogotá, Internacional, 22 de noviembre de 2006, pág, 1-6; 655 mil iraquies han muerto, El Tiempo, Bogotá, Primer Plano, 12 de octubre de 2006, pág. 1-2.
4 Rumsfeld pagó por la derrota, El Tiempo, Bogotá, Primer Plano, 9 de noviembre de 2006, pág. 1-2.
5 EEUU se queda sólo en Irak, El Tiempo, Bogotá, 22 de febrero de 2007, Internacional, pág.1-6
6 Palabras combativas y promesas falsas, la “guerra contra el terror” causa gran daño al prestigio de EEUU”, El Tiempo, Bogotá, 18 de agosto de 2006, Opinión, pag. 1-19.
7La historia al final de la historia, francis Fukuyama, El Tiempo, Bogotá, 1 abril de 2007, Opinión, pág. 1-20.
8 Diez años después de la crisis asiática, ¿llego la hora de permitir el flujo irrestricto de capitales?, David Wessel, El Tiempo, Bogotá, 15 de marzo de 2007, pág. 1-10; Algunos economistas empiezan a dudar de que el libre comercio sólo tenga ventajas, El Tiempo, Bogotá, 28 de marzo de 2007, pág. 1-18

martes, abril 03, 2007

Washington: tan cerca del Polo tan lejos de Uribe


Es paradójico, pero los acontecimientos de la semana que pasa(25 marzo-1 abril*2007 ) referencia el contrapunteo entre Washington y Bogotá. Lo primero son las revelaciones efectuadas por el diario los Ángeles Times al respecto de una filtración de información en bruto originada en la Central de Inteligencia Americana(CIA)[1] donde se afirma que en el año 2002 en el contexto de la Operación Orión realizada en la comuna 13 de la ciudad de Medellín se realizo mediante acuerdos específicos entre uno de los militares al mando de las acciones hoy comandante de las fuerzas militares colombiana Mario Montoya y grupos paramilitares. El matutino además revela que se adelantan investigaciones por parte de Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos(OEA), en el sentido valorar la existencia de vínculos del presidente de la república Álvaro Uribe y grupos paramilitares en los que todavía no existen resultados concretos. Del documento en mención se confirma a su vez que existen terceros países que comprometen sus respectivas organizaciones de inteligencia haciendo seguimiento de las versiones antes descritas en el país neograndino.

Aún así, en Colombia las revelaciones fueron desestimadas por analistas, y por el gobierno que expidió un comunicado público en el que se solicitaban evidencias a las sindicaciones, pese a que las declaraciones de la embajadora de Colombia en EEUU Carolina Barco referenciando una reunión de última hora con el departamento de estado del país del norte, no hizo sino confirmar que se trato de una “filtración” ratificando que es un documento auténtico y oficial de la CIA.

Los días siguientes a la publicación en mención, la semana del 26 al 29 de marzo, sirvieron para que los medios de comunicación colombianos al unísono descalificaran y rechazaran[2] las informaciones a la vez que en portadas recogieran los actos de desagravio al comandante Mario Montoya precisamente en la comuna 13 “pacificada” en 2002, pero de la que se afirma estar bajo la influencia de grupos paramilitares[3]. Las referencias informativas, sin embargo pasaron por alto cualquier mención a los informes tanto de Human Watch Right, Amnistía Internacional[4], Informes del Alto Comisionado de Naciones Unidas y Organizaciones Nacionales de Derechos Humanos que advirtieron con antelación lo confirmado por el informe de la CIA.

La respuesta de Washington fue la desclasificación de nuevos documentos de la CIA, el viernes 30 de marzo donde nuevamente se incriminaban altos oficiales del ejercito con grupos paramilitares, haciendo mención de nombres como los Generales en retiro Harold Bedoya, Manuel Bonet Locarno y Nestor Ramírez, declarando “la poca inclinación [...de estos] a combatir los grupos paramilitares”. La categoría de informe filtrado a informe desclasificado modifica pero reafirma lo dado a conocer inicialmente, dejando en claro que por las referencias al general Bedoya, al mando de la IV brigada en coincidencia con la administración Álvaro Uribe cuando este era gobernador del departamento de Antioquia en el año 1995, da continuidad al informe del Ángeles Times en cuanto a los compromisos del actual presidente con los grupos paramilitares desde la creación de los mismos, y que mutaron desde las organizaciones civiles para control del orden publico denominadas Convivir[5].

Por lo pronto la tormenta política que significara la publicación de la existencia de investigaciones de Naciones Unidas, y la OEA con cargos al presidente por paramilitarismo fue desviada hacia el nombre del comandante de la fuerzas militares Mario Montoya, mientras las imputaciones a Uribe fueron omitidas. Sin embargo el sólo pensar en la sombra de la Corte Penal Internacional(CPI) para el caso de delitos conexos con el paramilitarismo y de competencia de esta entidad de Naciones Unidas, como de la OEA, es decir reconocer que se esta bajo el escrutinio de todos los países del hemisferio occidental, en efecto representa una carga de profundidad al gobierno colombiano.

De otro lado, el hecho de que la Casa Blanca tome distancia del país andino mostrado por el paso de la fase de la reconvención en privado por la diplomacia de los medios de comunicación hace pensar en el incumplimiento de compromisos pactados por parte de Uribe, pero, cuales pueden ser estos? Una hipótesis posible gira en torno al mes de octubre próximo donde se presentaran elecciones de administraciones regionales y locales en las que se prevé una influencia importante de los paramilitares, aspecto apenas tratado por el gobierno, pero en las que EEUU por la dinámica de apoyo a las actividades de la Corte Suprema de Justicia, respecto a la judicialización de funcionarios “públicos” o políticos involucrados con paramilitares, apuesta a evitar que ello nuevamente se produzca. Y es aquí donde Polo Democrático y EEUU convergen en esta tendencia, al igual que al enfocar baterías en el tema de la parapolítica en Antioquia, del que el Polo Democrático Alternativo(PDA) será protagonista la segunda semana de pascua en un debate a cargo del Senador G. Petro, mientras los documentos desclasificados sirven de abrebocas a lo que previsiblemente sucederá en el Congreso.

Para finalizar, hay que recordar que posterior al traslado de los jefes paramilitares de la “cárcel” de la Ceja(Ant), medida aplaudida en comunicado público por el departamento de estado de los EEUU, el gobierno dio por finalizado el proceso de paz, y en palabras del Comisionado Luis Carlos Restrepo el fin de los acuerdos con los jefes paras, definiendo la actividad subsecuente en el orden del cumplimiento de las comparecencias ante la justicia[6], sin embargo, hoy se conoce que en lo corrido de 2007 se han presentado 4 nuevas reuniones con el Comisionado Restrepo, de las que ya se deriva un nuevo acuerdo[7]: el permiso del gobierno que formaliza la existencia de un portavoz político de los jefes paras, que hará de puente de comunicación con los grupos sociales amigos del proceso de paz. Significa esto un nuevo reto a EEUU? .
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[1] Colombia army chief linked to outlaw, versión digital los Ángeles Times, 25 marzo de 2007, Reproducido por el diario colombiano el Tiempo de la ciudad de Bogotá con título; Si hay pruebas que me investiguen, 26 de marzo de 2007, Nación, Pág.1-4.
[2] Portada. Gobierno rechaza acusación a Montoya, El Colombiano, Medellín, 26 de mayo de 2007.
[3] El renacer “para” que ronda Antioquia, El Espectador, Bogotá, 25 de febrero-3 de marzo de 2007, Investigación 2ª.
[4] Colombia, los paramilitares en Medellín: ¿desmovilización o legalización?. http://web.amnesty.org/library/index/ESLAMR230192005
[5]Véase además: Delegado del gobierno tuvo Convivir con paras, El Tiempo, Bogotá, 23 de febrero de 2007, Nación 1-4.
[6] Tres horas en los que los paras no dejaron hablar al Comisionado, El Tiempo, Bogotá, 7 de diciembre de 2006, Nación 1-6.
[7] Que hay detrás de la tensión Gobierno-paras, El Tiempo, Bogotá, 24 de diciembre de 2006, Nación 1-4.

martes, marzo 27, 2007

Bagdag, Bogotá, Kabul: tres piezas de un mismo concierto

Particularmente estos países sus guerras y conflictos tienen de común trascender la barrera de la guerra fría, continuar como parte la escena hegemónica de los EEUU, y pervivir en medio de la visible era de la transición multipolar. Comparten a su vez, la imposibilidad de conseguir la paz, salvo breves periodos, y el socavamiento continuado del Estado de Derecho.
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El capitulo de Bagdad bajo la influencia y amparo militar y diplomático de EEUU tiene relieve tras el ascenso de Sadam Hussein, y su papel como contrapartida al avance de la revolución iraní tras la caida del Sha y el ascenso al poder del Ayatola Komeini en Irán. Era la escena política en la que según Kissinger la guerra tenia como objeto que ambos se esquilmaran y disminuidos facilitaran las demandas de EEUU, que desde entonces cursaban el horizonte petrolero.
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Tras el fin de la guerra fría, y el relajamiento de las relaciones este-oeste, Sadam no sólo obtuvo logros políticos al interior del país, sino que puso en marcha medidas de carácter nacionalista e independentista, enmarcados en las ventajas que tales posturas reditan a los intereses familiares y de la casta en el poder. Los planes de expansión iraquí en territorios de Kwait, abrieron paso a la justificación estadounidense, avalada por Naciones Unidas, para poner fin al imperio del cliente que se sacude de su jefe, trayendo como resultado la primera guerra del golfo, y el comienzo de un bloqueo económico y una extensa zona de exclusión aérea a cerca de las dos terceras partes del país.
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Sin embargo, superando todas predicciones que estimaban una rápida caída de Hussein este permaneció incólume en el poder pero cada vez mas agresivo con EEUU, respondiendo con medidas lacerantes como desistir de continuar comercializado el petróleo iraquí en dólares. Y es en este contexto cuando se pone en marcha una segunda guerra, comenzada en marzo 20 de 2003, estimada para unas cuantas semanas de duración, pero que fuera de todo pronóstico aún no termina. A esta altura de la intervención paulatinamente se abre paso a un fraccionamiento de la nación medioriental por los grupos armados que unificadamente resisten al ejercito estadounidense.
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Por su parte, Colombia es una nación que con Iraq comparte el escenario de la guerra contra el terrorismo; en mesopotamia Hussein, en la nación neogranadina, las guerrillas y los grupos paramilitares. La ilegitimidad de los Estados los acompaña a ambos, y a estos se suma Afganistán en la lista de Estados Fracasados, corrientes por la perdida de capacidad de sus aparatos de justicia, el autoritarismo, la existencia de refugiados, desplazados internos, y altas tasas de homicidio. En términos de la violencia, como en Iraq, Colombia testimonio en los años noventas un clima de conflicto aunque con acento diferente procurado por el intento del narcotráfico por tomar control del estado, del que se originaron las bases de la continuidad y agravamiento en el tiempo de la estabilidad.

De hecho, los tres países se caracterizan por una perdida del control estatal de la escena rural, en constante disputa con clanes o grupos armados, mientras en las ciudades el actor estatal aunque mas visible, también es constantemente asediado por el Crimen Organizado, la corrupción, y los grupos rivales. El Plan Colombia, como la Tormenta del Desierto, y Libertad Duradera en Iraq, o la Operación Justicia Infinita ya en la era del terrorismo, aunque diferentes en los grados de compromiso de marins e infraestructura militar por parte de EEUU, en cualquier caso se conciben con el objetivo de reestablecer el control perdido por occidente, aunque siempre con el sinsabor de los magros resultados, evidenciado por reveses en cada caso mas o menos protuberantes. Así como EEUU pierde control de Irak tras el giro político de Hussein a fines de los ochentas, en Colombia se sucede tras la consolidación de un proyecto paraestatal con antecedentes desde 1998, conocido como Plan Birmania, mientras en Afganistán, tras la expulsión de los rusos a fines de los setentas por parte de los Talibanes, a la postre son estos mismos los que traducen un escollo a los planes estadounidenses de facilitar el transito de hidrocarburos por esta región, además que establecen estrecha relación con Al-qaeda. Colombia y Afganistán comparten también el hecho de que paulatinamente sus grupos armados toman gradualmente independencia económica a través de su inserción en la economía ilegal internacional prevista por el comercio de drogas ilícitas, cocaína y heroína, comercio de armas, y trata de personas, para terminar canalizando por esta vía el comercio de todo tipo de bienes lícitos, como esmeraldas, oro, o maderas preciosas. La persecución internacional del dinero proveniente de estas economías, sumado a la laxitud e incapacidad de los Estados donde tienen asiento las Organizaciones Criminales, conduce a estos últimos el intensificar las labores de lavado de activos comprometiendo indefectible y transversalmente la economía licita de estos países.

Sin duda que en la historia de esta triada de países hacen falta los capítulos que corresponden a la Panamá de Noriega, que de manera similar paso de ser aliado estadounidense a convertirse en su popular enemigo al comienzo de los noventas. La sutileza consistió en ofrecer refugio a los narcotraficantes colombianos de la era del Cartel de Medellín ya visiblemente confrontados por EEUU. La consecuencia, fue disponer un escenario expedito para la puesta en marcha del esquema de intervención militar del tipo “cirugía”, que combinaba la sorpresa, el uso de la guerra psicológica ligada a medios de comunicación, bombardeos de barrios populares, y lo que nunca ha de faltar, la comprobación en caliente de equipos militares reciente configuración, mientras paralelamente se desarrollaba la persecución en tierra del objetivo estratégico de la intervención, cual era la captura de Noriega.
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Panamá representa no sólo parte de la pasada historia colombiana en el antes y después de 1903, puesto que dicha intervención fue el preludio de la guerra que a la postre se trasladaría a Colombia y que tendría como mojón importante la muerte de Pablo Escobar en 1993, e hilos conductores del actual proceso asociado al poder de los grupos paramilitares.[1]
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La afirmación del presidente de EEUU G. Bush en el sentido de que la responsabilidad de los actos de agrupaciones terroristas compromete igualmente los Estados donde estos se asientan actualiza las justificaciones de las intervenciones del pasado, al igual que el concepto guerras del tipo “cirugía” evoluciona al contexto de las guerras preventivas. Aún así, y dada la escena emergente de la multipolaridad caracterizada por la condena tacita a las intervenciones unilaterales, en el contexto internacional, tal vez la región del hemisferio occidental donde los países contiguos a escenarios nacionales inestables concentran gradualmente el temor del escalamiento del conflicto allende sus fronteras es Colombia, y esto no sólo en el contexto de las acciones armadas, sino sobre todo por los efectos en la expansión de economías criminales asociadas. Nada mas observar las conclusiones del Secretario General de la Organización de Estados Americanos(OEA) J. M. Insulsa, respecto a las prioridades en cuestión de Seguridad Hemisférica, narcotráfico, crimen organizado, y comercio de personas, para comprender lo antes dicho[2].
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[1] El renacer “para” que ronda en Antioquia, El Espectador, Bogotá, 25 de febrero al 3 de marzo de 2007, investigación, pág.2ª.


[2] Insulsa aboga por agenda regional, El Mundo, Medellín 13 de febrero de 2007, internacional, pág. A11.

miércoles, marzo 21, 2007

El transito de una era: de la globalizacion al terrorismo

Los años noventa testimoniaron una de las más dramáticas transformaciones del mundo del trabajo en Colombia, cuando paulatinamente el empleo a termino indefinido no sólo se estancaba en su crecimiento sino que tendía a contraerse respecto al predominio de otras categorías laborales como el empleo in-formal, en síntesis la ocupación con salarios reducidos, y con afectación del derecho a la estabilidad; del empleo ilegal, cuya remuneración, pese al cumplimiento de las 48 horas semanales de labores, es inferior al Salario Mínimo Legal Mensual(SMLM) en el que se encuentra cerca del 40% de los ocupados del país, según el Banco Mundial, la tasa más alta de América Latina; y el empleo forzado, conocido también como Nueva Esclavitud, componente en la que se incluye la prostitución forzada de adultos, servidumbre por deudas, explotación comercial infantil, pornografía, turismo sexual, y el matrimonio servil, clasificación en la que nuestro país ocupa el tercer lugar en Latinoamérica según la Organización Internacional del Trabajo(OIT).

Una de las situaciones que explica tal transformación reside en un cambio fundamental de las estructuras productivas no sólo locales si no mundiales. Los noventas escenifican la inflexión de la teoría marxista del trabajo que concedía, pese a los desarrollos tecnológicos previstos desde el siglo XIX, que los incrementos de producción se efectuarían en paralelo al incremento de la fuerza de trabajo. Y es que en tal periodo se verifican las potencialidades de las revoluciones tecnológicas condensadas en los sistemas de automatización facilitados por los desarrollos en la informática y los procesadores, sobre los cuales descansa la facultad de producir más con menos trabajadores. Esta situación, hizo innecesaria la infraestructura que traduce la generación de capital social, in extenso del trabajo estable, que garantizaba la reproducción y calificación de la fuerza de trabajo. Fue así que los recursos económicos destinados a salud, educación, y servicios generales se reorientaron en su administración, en adelante concebidos como agregados económicos o mercados adicionales a gestionar por el sector privado, en correspondencia con el levantamiento de la moratoria que presuponía la exclusividad del Estado en la prestación de los mismos, y por sobre todo de la inmanencia de un nuevo proceso productivo que destaca por generar no demanda, si no excedentes de fuerza laboral.

Estos elementos constituyen las bases del Consenso de Washington, y las políticas de ajuste estructural del Fondo Monetario Internacional, que toda vez que impulsan la privatización de las empresas y servicios públicos, garantizan el pago de las acreencias en correspondencia con la deuda externa e interna de los países, justificada en los requerimientos derivados de la regulación del déficit fiscal.

De otro lado, la creciente producción de la empresa tecnificada terminó por superar la demanda de los países industrializados haciendo útil la expansión, ya no de la capacidad productiva, si no de la penetración más intensiva de mercados de terceros países o bien regiones enteras del mundo. Tal situación motivó una nova división mundial del trabajo, agenciada por las instituciones de Bretton Woods,[Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, y posteriormente la Organización Mundial del Comercio(OMC)], donde las manufacturas o la producción todavía no automatizable(maquilas), es destinado como oficio a países del tercer mundo, de paso la oportunidad del auge de economías de carácter criminal, con mayor intensidad en Estados débiles, mientras la producción tecnificada, e ingente en consumos de energía, es concentrada por los países industriales. Así mismo, medidas destinadas al desarrollo industrial nacional serian nominadas peyorativamente como populistas o contrarias al progreso económico, es decir a la Globalización.

Este ordena-miento mundial del trabajo, desato la competencia entre países por la atracción de inversión extranjera, que sustituye como referente de inversión al Estado, a fin con la reducción de los costos salariales, aduaneros, e impositivos globales, en suma reglas de juego que evolucionan del marco local a la configuración de a-cuerdos regionales, o bloques económicos, que explican en gran medida el origen del Mercado Común del Sur(MERCOSUR), el Mercado Común Centro Americano, el Mercado Común Andino o el Tratado de Libre Comercio de Norte América, para el caso del hemisferio occidental. Del caso es recordar que la modificación del centro político latinoamericano hacia la izquierda trajo efectos inestimables respecto a los objetivos iniciales para los que se estimaba la conformación de los bloques económicos, conduciendo al MERCOSUR no sólo en dirección contraria a la de facilitar la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio para las Américas(ALCA), si no de convertirse incluso en su contraparte, destino que se refuerza con la adhesión de Venezuela, la solicitud de ingreso de Bolivia oficializada la semana que transcurre, y la invitación extendida de participación al gobierno ecuatoriano en cabeza del recién posesionado Rafael Correa.

En igual sentido, la estrategia ideológica que justifico el proceso de transito de economías centradas en el Estado, lo que tiene significado en la exclusividad de la explotación de recursos y la prestación de servicios esenciales, al modelo de Estado minimalista, incluyó una promi-nente campaña publicitaria, destinada a evidenciar las conocidas y no corregidas debilidades institucionales de la administración pública con el fin de sustentar su traspaso al sector privado, mostrado como garante de la eficiencia en la administración y prestación de servicios. La maniobra incluía promesas de mejoras en la calidad, la expansión de la inversión, ampliación de cobertura orientados a la universalización de los servicios a fin con la reducción de costos de acceso a los mismos, aspecto central que representaba los consolidados en negativo de la gestión pública.

De esta manera la fase neoliberal tuvo su primavera en los noventas. Mientras la escena mundial posterior a la segunda guerra, estuvo cifrada en buena medida por la Guerra Fría, en el contexto de la bipolaridad, a mediados de los noventas esta estuvo protagonizada por el auge de la Globalización, al compás de la hegemonía estadounidense. Los mercados financieros continuamente superaban records históricos en sus transacciones. El mercado accionario, regulado exclusivamente por empresas industriales del Dow Jones, vio nacer en la escena del mercado de valores las denominadas por Wall Street empresas de conocimiento -cual si las demás no lo fueran-, me refiero a las empresas de las nuevas tecnologías de la información y comunicación, las punto com, y su indicador de eficiencia financiera el Nasdaq. Paradójicamente, los auges financieros avanzaban en paralelo con el incremento cabalgante del déficit comercial de EEUU con todas y cada una de las regiones del mundo, patentizando la monetarización de su economía, o el pago de los abultados deficits con impresión de billetes, en contraste con la perspectiva del balance a través del equilibrio productivo, colocando en entre dicho la solidez y sostenibilidad futura del mayor mercado del mundo. A la postre, el pinchazo de la burbuja financiera de las empresas de nuevas tecnologías, los ataques a las torres gemelas, el declive de empresas industriales insignes del Dow Jones, la amenaza de rotura de la burbuja inmobiliaria en 2007, la dependencia de importaciones de hidrocarburos, el relevo progresivo del dólar como moneda de referencia exclusiva de la economía mundial, y la ineficiencia productiva respecto a otros países como China, complementan la sumatoria de factores que constituyen la crisis en la que paulatinamente se sumerge la economía estadounidense, y de paso, el transito de la escena internacional provista por la Globalización a una emergente tendencia hacia una era contextualizada por el Terrorismo, y de paso la Xenofobia.

La cancelación de las acreencias con el Fondo Monetario y de su asistencia técnica de países como Venezuela, Uruguay, Argentina, Brasil, Rusia, con resultados saludables para el crecimiento de sus economías sumado a la drástica reducción en las demandas de prestamos a escala global a dichas entidades, confirman el declive y sustitución por la banca multilateral de los estados, de las instituciones de Bretton Woods, aspectos que simbolizan la depresión de la influencia estadounidense obtenida desde 1945, y que se prolonga en las infructuosas negociaciones destinadas a renegociar la tasa internacional de ganancia. Las primeras semanas de 2007 constituyen reveses en las solicitudes estadounidenses al gobierno de Beijing de valorizar el yuan, las negociaciones en Washington con Brasil para destrabar el ALCA, y la recién culminada reunión en Malasia del Grupo Asia Pacífico(ASEAN), donde tampoco se presentaron avances en las negociaciones de Doha, dando continuidad a una tendencia que sobreviene visiblemente desde 2005, y que coloca a EEUU en la escena de facilitar el transito pacífico a la multipolaridad o como se evidencia por su política internacional, la diplomacia de las cañoneras, la violación del derecho internacional, y la consolidación de la doctrina de la guerra preventiva, como formula para alargar su paulatino o-caso.

domingo, enero 14, 2007

Potencia sin remedio


Sin duda alguna sucesos como la crisis del liderazgo estadounidense, a fin con el agotamiento de la escena unipolar, son tendencias que trascienden la esfera del paso de los años. En cualquier caso esta situación no permite ir de vacaciones, por el contrario, los resultados deficitarios de la balanza comercial de EEUU, constituye para cada día que transcurre, como lo anuncia el ultimo informe del Fondo Monetario Internacional(FMI), el proceso de enfriamiento del motor de la economía mundial, acompasado por el anunciado por muchos, pinchazo de la burbuja inmobiliaria.

En este sentido, la primera semana de 2007 comienza con movimientos políticos venidos desde Washington con miras a destrabar las negociaciones comerciales entre Brasil y EEUU, y de paso con el MERCOSUR, en un sucesivo intento por superar la situación que desde 2005 presenta un estado de congelamiento, el mismo año en el que se tenia previsto el ya irrealizado proyecto de Tratado de Libre Comercio para las Americas(ALCA.), pero como era de esperarse resulto nuevamente infructuoso. Este factor, como se sabe, sumado a la negativa China a la revaluación inmediata del yuan, solicitada por el Secretario del Tesoro estadounidense en visita de fin de año a la República Oriental, dan continuidad a la suma cero en las negociaciones de Doha en el contexto de la Organización Mundial del Comercio(OMC), y por si fuera poco, a la renegociación de la tasa internacional de ganancia. Aún así, mientras EEUU continua en calzas prietas, los beneficiados son la misma China, y la dinámica excepcional del MERCOSUR, que para 2007, según el FMI, tendrá como dinamizadores a la República Argentina y Venezuela.

Dos factores adicionales en el corto plazo pueden llevar el aire en el rostro a convertirse en un verdadero sunami de dólares que amenaza con profundizar su devaluación a escala mundial. La decisión tomada por el gobierno Iraní de tasar en adelante sus transacciones en otras monedas diferente al dólar, medida que se orienta en igual sentido respecto a la composición de las reservas del Banco Central de Emiratos Arabes Unidos, uno de los países mas incondicionales a EEUU, servirán de protagonistas en el oleaje devaluacionista de la moneda del Tio Sam en primeros meses de 2007.

La sin salida, en el marco de las negociaciones económicas internacionales sacuden la marcha de soluciones militares a la crisis. Uno de los factores esenciales que explica la vulnerabilidad comercial estadounidense son los altos precios de los hidrocarburos, de los que EEUU es dependiente en un 50% cubierto a través de importaciones, y que explica en buena manera la decisión velada de intervenir Iraq en 2003. Sin embargo, y pese a la imposibilidad de consumar el control de la nación medioriental tasado inicialmente en algunas semanas, y a que las victimas iraquies asciendan a 600.000 personas, y mas de 3000 soldados estadounidenses, la administración Bush, se rehúsa a abandonar su objetivo inicial. El plan Baker dado a conocer a fines de 2006, en el cual se estimaba una salida paulatina de los militares, y un acuerdo con países del Medio Oriente, como Irán, y Siria, estimaba las posibilidades de reanimar la idea de sustraer en el futuro a Iraq de la guerra generalizada en la que se encuentra, pese a ello, declaraciones recientes del presidente Bush auguran todo lo contrario, lo que muestra que tras el recién posesionado secretario de defensa Robert Gates siguen estando las decisiones de D. Rumsfeld. Aún mas, la expectativa de flexibilizar y emparejar la postura de EEUU a la pretensión iraní de desarrollar la energía nuclear, comparativamente con los apoyos que recibe India, o el mismo Israel, que oficializo su carácter de potencia nuclear sin avistamiento posible de alguna sanción o requerimiento, se responde con el llamado del Secretario de Naciones Unidas Kofi Annan, en el sentido de condenar cualquier ataque preventivo como salida al diferendo. La advertencia, aunque aparentemente aislada, el 7 de enero fue confirmada por el periodico británico Sunday Times, que informo de la puesta en operación de unidades de combate israelíes que atacarían por sorpresa territorio iraní, lo que según algunos expertos elevaría el precio del crudo a unos 100 dólares el barril, y a un frío polar a la economía planetaria.

Al parecer, la doctrina política destinada a establecer una “nueva arquitectura” a fin con principios “democráticos” en Medio Oriente continua prevaleciendo, amenazando con extender las acciones violentas allende las fronteras de Iraq y Afganistán, evidenciando la debilidad, y desespero que abriga al gobierno y empresarios estadounidenses.

Y no es para menos la salida de los últimos soldados italianos de Nasiriya al norte de Iraq, en diciembre ultimo, acompañado de continuas declaraciones del premier francés J. Chiraq, en el sentido, de que la intervención contrario a lo estimado, ha terminado por instigar el terrorismo en el mundo, cifrando de facto la alianza del eje Rusia-China-Francia, representan la cosecha del revés considerado por senadores estadounidenses como segundo Vietnam.

Los temores al prolongamiento de esta misma desazón se observan también en la península coreana, y el mar de China, lugar que lenta pero inexorablemente concentra el comercio mundial. Esta misma semana, Pyongyang dio a conocer la realización de maniobras que EEUU realiza en predios de las islas de wam en las que se prevé un ataque simulado a Norcorea.

Para terminar, cabe decir, que los contextos actuales se tornaran mas o menos conflictivos dependiendo de la forma como EEUU perciba el advenimiento del escenario multipolar emergente, y de su nuevo rol en el contexto internacional como potencia media.

miércoles, diciembre 13, 2006

¿Que es una dictadura?

Las guerras interimperialistas del siglo XIX y XX hicieron visible lo devastador que significaba resolver mediante el conflicto los intereses opuestos entre las potencias europeas, lo que permitió avances en la consolidación del Derecho Internacional sobre las bases del derecho a la paz, sujeto al principio de soberanía y a la tipificación como crimen supremo la agresión.

Esta situación efectúa un giro en las expectativas políticas de los Estados, donde los esfuerzos que se destinaban al referente de la expansión colonial, y territorial de los mismos, debería orientarse al logro del bienestar de la población y a la consolidación del Estado Nación. Como consecuencia, las disputas de intereses al interior de los países que fueran aplazadas al efecto de la visión suprema del Estado Colonial, deben ser tramitadas y resueltas de manera pacifica y civilizada a través de diversos mecanismos de participación y modelación de consensos, lo que constituye en suma un impulso de consideración a la Democracia.

En efecto, esta modificación termina por facilitar el ascenso al mando del Estado por parte de civiles los cuales eran reconocidos per se como sustentadores de tendencias destinadas al desarrollo de la sociedad dado que el referente político previsto como impulso del Estado Nación obliga la gestión del mismo en función de una mayor eficiencia y eficacia del uso de los recursos y a una mayor capacidad en la consecución de consensos entre la sociedad. Ello faculta el desplazamiento paulatino de la tendencia militar colonial en la administración de los Estados, que desde entonces traduce un indicador de desarrollo de la democracia.

Las previsiones sustentadas en la capacidad institucional que pudiesen llevar a cabo los gobiernos civiles fue también puesta en cuestión raudamente tras la puesta en marcha de regímenes civiles pero con inclinaciones vehementemente anti-republicanas y anti-democráticas, comparables o que incluso superaron la rudeza de las expresiones propiamente militares coloniales, llevadas a cabo contra los propios ciudadanos al interior de sus países.

Es decir, el avance de la sociedad de derechos se valora por sus fines en términos de la consecución del bienestar general. La democracia entendida como los medios para la consecución pacifica de tal fin, debe valorarse a través de la existencia como de la capacidad de mandato y referencia institucional en la administración del Estado por parte de los ciudadanos, la cual puede llevarse a cabo a través de un régimen occidental bipartidista o un régimen de partido único.

La evolución de la democracia esta vinculada a su vez al transito pacifico de una sociedad sustentada en valores heredados del feudalismo, traducidos por un régimen defensor de privilegios, por la constitución de relaciones sociales civilizadas en el contexto de la realización de los derechos consagrados por la revolución francesa, la igualdad entre los seres humanos, la libertad y la fraternidad, instituciones garantes de la existencia de una sociedad de derechos. Un poco la colisión entre el liberalismo clásico y el conservadurismo, en términos contemporáneos.

En este sentido dictadura significa imposición y anclaje al pasado feudal de la sociedad, mientras que la democracia, partiendo de reconocer la diversidad de intereses, privilegia los mecanismos pacíficos y dialogados a través de los cuales paulatinamente esta tramita sus diferencias políticas. Lo anterior da lugar a constituir un escenario de derechos de los ciudadanos acorde con principios como el derecho a la expresión, la organización[incluyendo los partidos políticos], y la huelga como formulas de correlación entre el Estado, el gobierno y los grupos de presión mediante lo cual, y ello en la clave de los argumentos, los principios, y leyes del Estado se ajustan a los requerimientos de la sociedad.

El trámite de los intereses de una sociedad toma basamento en el principio supremo del bienestar general y se profundiza a través del multiculturalismo, los derechos vinculados a los temas de género, el derecho a la objeción de conciencia, entre otros. Donde la generalidad de las tendencias en un país, se conjuga con la visión que localiza la diversidad de los grupos sociales, o los pueblos, como elementos constitutivos de la riqueza nacional, y a los que debe garantizarse su existencia como sus derechos particulares en relación con sus expectativas culturales propias como en la participación de la gestión del Estado como tal.

Derecho a la Autodeterminación
Históricamente este derecho regularizo y legitimo el periodo clásico de descolonización en el que se hacía un llamado en el contexto de la solidaridad internacional a los Estados democráticos a colaborar y permitir a los pueblos bajo regímenes catalogados de tiranías o bajo control colonial deponer tales gobiernos o permitir pacíficamente su independencia. De esta forma la emancipación fue producto de agrupaciones políticas de civiles regularizados en ejércitos destinados al oficio de la constitución de la republica, en una historia que tiene antecedentes en las consecuencias del fin del periodo conocido como feudalismo, la condena a la esclavitud, para desencadenar la revolución americana, las revoluciones latinoamericanas, los procesos de descolonización del medio oriente, África y el sudeste asiático.

Es de importancia desarrollar esta historia dado que existe una diferencia considerable entre el régimen dictatorial destinado a mantener privilegios en el contexto feudal moderno, es decir los típicos golpes de Estado efectuados por el mando militar de un país a un gobierno electo democráticamente, y los regímenes nacidos en el contexto del principio de autodeterminación. En igual sentido, hay que reconocer que la institución republicana es el escenario pacifico democrático en el que, reconociendo el Estado de derecho, los derechos de las personas, la democracia, se permite se libre una batalla de ideas entre los diversos intereses como partidos. Teóricamente el conservatismo, orientado a la protección de los privilegios, y el liberalismo, destinado a la profundización de los derechos de los ciudadanos. El socialismo pretende establecer una sociedad de derechos profesando no sólo la accesibilidad de los derechos de propiedad, sino sustentando la necesidad de la estatización de la misma como mecanismo garantista de los plenos derechos liberales. Fundamentos a través de los cuales se corona como elemento base en la resolución de las diferencias, la política a la violencia. Finalmente, y luego de la reflexión de la sociedad sobre lo que plantean los diversos sectores, la decisión sobre los ejes políticos de la gober-natura del país se decide mediante elecciones, y ello para los diversos regímenes, parlamentario, bipartidista occidental o unipartidista.