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martes, agosto 10, 2010

El PDA y Álvaro Uribe

Por paradójico que parezca las fases de auge como de declive de los proyectos en torno al Polo Democrático y a Álvaro Uribe se trenzan de manera particular como una suerte de pesos y contrapesos. La llegada a la presidencia de este último en 2002 estuvo emparejado con la emergencia electoral del Polo Democrático, por entonces Polo Democrático Independiente, momento de significativa importancia como consolidación del proyecto de derechas mientras a su vez los resultados mostraban como posibilidad el que un proyecto al margen del bipartidismo alcanzara el sitial de la Casa de Nariño.

Por su parte el revés del referéndum que impulso el gobierno Uribe en 2003 significo a su vez un aire político para el Polo Democrático, al igual que la conquista de la jefatura de la alcaldía de Bogotá.

Por entonces la Belle Époque del Polo se escribía tal cual avanzaban los debates sobre paramilitarismo, un tema destacado en el parlamento que sobreviene al gobierno Andrés Pastrana, acompañado de otros debates de carácter social en general referenciados en clave de los derechos económicos sociales y culturales, y por la demanda en la aplicación de la Constitución del 91.

El efecto del trabajo legislativo adquiere peso histórico y jurídico por la apertura de casos que involucran a políticos con narcos y paramilitares ya en el año 2005 en medio de la ley de justicia y paz. La parapolítica se inauguró en firme con las detenciones de Congresistas en el año 2006, sin embargo una serie de obstáculos impidieron la fluidez de los mismos en medio de los ires y venires de los casos entre la Corte Suprema y la Fiscalía lo que explica el que hoy apenas existan contados en una mano el número de condenados. En todo esto vale la pena reseñar el papel protagónico del Polo Democrático en el tema de quizás mayor trascendencia en la historia colombiana-con efectos lejos de finalizar-, lo que sucede en medio de otro hito, es decir la ruptura del monopolio del escenario político nacional tradicionalmente en manos de los partidos herederos del frente nacional.

El segundo periodo del presidente Uribe se lleva a cabo en medio de los vaivenes que genera el asestar golpes importantes a las Farc pero también por la adversidad que representa la alargada tensión entre el ejecutivo con el poder judicial, un entorno regional adverso, y un sin número de escándalos de corrupción, lo que coincide a su vez con trascendentales debates en el Congreso por parte del Polo pero también por la progresión de eventos que terminaron por facturar la salida de Luis Eduardo Garzón del Partido y la dureza del ambiente en el que se realizó la elección del candidato presidencial Gustavo Petro, hoy ad portas de abandonar esta colectividad.
Es una historia sinuosa pero que de alguna forma dialoga. Sin duda la salida de Petro vaticina el fin de la era Polo, entre tanto el ex presidente Uribe observa como su ex ministro de defensa paulatinamente le vuelve como diría López Michelsen un nuevo mueble viejo.

jueves, julio 29, 2010

Los retos de Santos
Semanas atrás se ha valorado en medios de comunicación temas como los diez años de vigencia del Plan Colombia y los cinco de la Ley de Justicia y Paz eventos que sellan el contexto de la primera década del siglo XXI para el país.


Y agregaría, aunque está ligado con lo anterior, el resaltar como fenómeno político la parapolítica es decir la relación entre el narcotráfico y paramilitarismo con Congresistas, Representantes a la Cámara, y como consecuencia de funcionarios públicos de niveles variopintos y comprometedores como las Fuerzas Armadas, además de involucrar al sector privado.

Es un primer paso que se ha dado en medio de la lentitud de los procedimientos, parcialidad y resistencias. Pero el mayor de los retos del gobierno entrante es precisamente consolidar esta tendencia, es decir facilitar y el apoyar el avance de los procesos en las cortes, y por otro lado, iniciar el trámite serio del proceso de reparación de las víctimas.

Todo ello es importante para el futuro del país porque ello tiene significado como mensaje contundente a los actores ilegales que persisten en dar continuidad a esta historia o en su defecto motivar lo opuesto.

Lo dicho tiene aplicación también para actores armados como la guerrilla, y representa un giro, ya en la práctica, del quehacer del Estado colombiano, y no es esperar una solución inmediata y total a todos los problemas pero si la búsqueda institucional y decidida del cumplimiento del mandato constitucional suscrito en la Carta del 91.

La expectativa es que a Juan Manuel Santos no le suceda lo de Obama y es que la retórica llegado su momento inicie su inefable labor en la afectación de la popularidad, diría en la legitimidad, lo que es más grave para la sociedad colombiana por lo dicho.

No es una impresión particular. Los ojos de Unasur, la Organización de Estados Americanos o el TPI siguen los sucesos de lo que se presenta en Colombia.

miércoles, junio 09, 2010

Un polo socialdemócrata

Cerrada la posibilidad de acuerdo político con los verdes el Polo sale del carril electoral y ha de ingresar al análisis racional de lo sucedido a lo largo de la campaña tanto desde el punto de vista de los comicios como de lo propiamente político. No es un formalismo, puesto que del como se asimile esta historia dependerá en buena parte la proyección o marchitamiento del proyecto político.

En el primer aspecto hay que reconocer que el millón trescientos mil votos aforados por el candidato presidencial Gustavo Petro debe considerarse como un logro importante en medio de un contexto adverso dada la controversia que significó la victoria del sector petrista en la consulta, y que condujo a una tardía y pragmática vinculación del Polo a la campaña presidencial, lo que se sumó a la limitada exposición que los medios de comunicación otorgaron al candidato como consecuencia del crédito que se concedió a las encuestas en el proceso eleccionario, y que en las urnas resultaron inexactas.

Desde el punto de vista político la campaña abre de nuevo espacio al rol socialdemócrata del Polo tendiendo a ampliar el espectro político del partido más allá de si mismo complementando los discursos clásicos y vigentes sobre la vida, la paz y los derechos con el rechazo a la actividad de las guerrillas. La concepción social del estado adquiere desarrollos en temas específicos como el uso de la tierra, la protección del medio ambiente, y la administración de los recursos públicos. Es también novedoso el esquema para contrarrestar el poder de los grupos mafiosos.
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En el contexto de las relaciones con otros países resalta el respeto por el derecho internacional pero sujeto a una visión soberana y nacionalista del desarrollo local. En el caso del comercio internacional se supera el concepto insular de lo económico abriéndose paso la idea del comercio como algo ineludible pero que debe atenerse a parámetros de equidad y justicia.

La apertura a los acuerdos con otros sectores es también un capital que debe asumirse como política de partido, y esto pese a que en esta ronda presidencial ello no tuvo contrapartida.
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En síntesis el legado es un capital político no despreciable, y una herramienta para revitalizar la acción del día a día del partido. Sin embargo, y aquí es donde está el reto más sensible, se requiere una apertura política del proyecto que reconozca la diversidad política de la sociedad colombiana, con respeto por sus acentos, y con la capacidad de asimilar nuevos presupuestos.
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Por supuesto ello debe derogar las disputas por el aparato y las arbitrariedades que se presentan en consecuencia, asunto que ha terminado por afectar las posibilidades del Polo, y el marginamiento social que actualmente posee.

lunes, mayo 31, 2010

La alternativa
Pasadas las elecciones y luego de la victoria uribista en primera vuelta, para el Polo Democrático queda el interrogante del que hacer en la elección del 20 de junio próximo, y la alternativa esta en recrear la situación del partido verde en medio de los 25 puntos porcentuales que toma Santos en primera vuelta.

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Sin duda de lo que se trata no es de una adhesión si no de plantear la posibilidad de acercar a ambas colectividades por medio de un acuerdo político que reanime la actividad de las militancias y en si el debate electoral por venir. Esta iniciativa puede extenderse a otros sectores democráticos de los partidos liberal, conservador, y cambio radical.

La idea es recortar a menos de 10 puntos la distancia entre Mockus y Santos y trabajar los días que restan de campaña para ampliar la influencia hasta ahora conseguida por estos actores de manera individual. Entre otras cosas este ejercicio pudiese permitir establecer un diálogo en el sentido de configurar una alianza duradera en torno a un proyecto democrático, una iniciativa que establezca vínculos entre las visiones de izquierda del Polo con las reformas que plantea los verdes, el partido liberal y cambio radical.

Es una propuesta que requerirá del concurso de diversos intereses en los que se exigirá ceder para cada una de las agrupaciones convocadas. Por su puesto de las individualidades y liderazgos.

Lo otro es que en el Polo, los verdes, el partido liberal y cambio radical se privilegie la visión aislacionista, prístina y estática de la política lo que de seguro servirá de puente a la continuidad del proyecto uribista 4 años adicionales en el gobierno.

martes, mayo 18, 2010

Estabilidad económica

La excitación electoral que se produce en los medios de comunicación previo a los comicios del 30 de mayo no tiene impacto en el comportamiento de los indicadores económicos según Jorge Londoño presidente del grupo Bancolombia. Describe que en encuestas las iniciativas en punta tienen equipos económicos bien conocidos y no habrá lugar a sorpresas, algo en lo que coincide Luis Carlos Villegaz presidente de la Andi.

Sin duda este aval de los gremios implícitamente expresa otro tipo de seguridades como que no habrá decisiones políticas ni sociales que conduzcan a la inestabilidad económica, y esto en el entendido de que la ruta del país en el segundo gobierno Uribe requiere solo ser continuada independiente del tono que se coloque a este propósito.

Ha de continuar la ley de justicia y paz tal como opera, que lentamente se vuelve una ley de punto final, igual sucede con la parapolítica, un poco más demandante, y en el caso de las violaciones de los derechos humanos, que permanezca el seguimiento de organizaciones internacionales como la cadena de relatores de Naciones Unidas que permitan los ajustes actualmente en marcha.

En el cálculo de los gremios, del que están bien seguros, la seguridad o institucionalidad democrática significa “estabilidad económica” por ello, no hay temor sobre cuál será la retórica que se utilice ante una apertura de investigación de la Corte Suprema al presidente Uribe, y en ello es importante reconocer que la Colombia de Uribe diverge del en su momento Perú de Fujimori. Esto mismo explica el por qué de lo remoto de un acuerdo político entre liberales, polo y verdes.

No obstante las previsiones en cuanto a la apertura de mercados que venden los verdes de ser elegidos ha sufrido su primera derrota ante la afirmación de la Secretaria de Estado de los EE.UU Hillary Clinton de que no habrá TLC por un buen tiempo. En el caso de Venezuela un potencial relajamiento de las relaciones diplomáticas igual debe afrontar los efectos del comercio normalizado por Venezuela con el Mercosur.

El temor que generarían gobiernos reformistas en torno de Petro y los liberales salvo alguna sorpresa es el capital granjeado por los gremios a esta altura del partido.

lunes, mayo 03, 2010

¿Transición política?

Hace apenas una semana Amnistía Internacional interpelaba por el vacio en propuestas sobre la situación de los derechos humanos en Colombia en el contexto de los debates electorales de cara a los comicios del 30 mayo.

Es una preocupación comprensible. En balances de 2009 Human Rigths Watch reconoce el rearme paramilitar, mientras el CICR habla del fortalecimiento de las FARC.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA y Naciones Unidas aunque reconocen avances en la lectura sobre Colombia su descripción hace pensar en lo alejado que esta el colocar al país en una senda de paz.

La semana que pasa la Corte Suprema de Justicia continuó librando órdenes de captura en el proceso de la parapolítica y la comisión de reparación denunciaba la campaña de exterminio contra victimas que buscaban indemnizaciones por parte del Estado.

En el campo social, el DANE reveló que como consecuencia de la crisis económica en Colombia existen dos millones y medio de desempleados y un millón doscientos mil mas en el subempleo o la informalidad, lo que en gran parte explica el vacio económico que condujo a la crisis del ya precario sistema de salud.

Las noticias internacionales resaltan el resurgir de las tensiones entre Colombia, Ecuador y Venezuela.

Hago esta colección porque el país donde se presenta un complejo de noticias de esta naturaleza es Colombia, en el mundo en categoría de “crisis humanitaria”, es decir, un estado que perdió la capacidad de gestión de los problemas vitales de sus ciudadanos.

Las elecciones presidenciales son una oportunidad para colocar sobre la mesa la necesidad de un acuerdo nacional para superar la violencia e implantar derechos civiles políticos y sociales en favor de los ciudadanos hasta hoy constreñidos o inexistentes, retos que superan el rol de un jefe de estado por los intereses que se entrecruzan en la búsqueda de estas demandas.

Se requiere apoyos de esta envergadura para avanzar en las exigencias de la Contraloría General de la Nación o la Procuraduría cuando en sus informes habla de 2 a 7 millones de hectáreas de tierras en manos de narcos y que debe retomar el Estado.

Ahora bien, por paradójico que sea la contienda electoral termino por enfrentar las preferencias entre candidatos y olvidar los problemas nacionales. Por su parte la función de la política entre partidos se simplifico a la adhesión ¿ Qué se oculta al evitar compromisos políticos en la esfera ampliada de los derechos humanos?

En el caso de las organizaciones sociales tampoco hay tiempo para la discusión temática, por ello dichas organizaciones solo existen para difundir los “buenos deseos”, mientras los medios de comunicación, las encuestas y los de-bates televisivos como lo diría Chomsky, fabrican los consensos.

jueves, abril 22, 2010

Las apuestas del sindicato

Más allá del rostro de 6 candidatos presidenciales en medio de la contienda electoral en curso se presenta una disputa política fundamental entre dos caras del uribismo luego de un cisma cristalizado a lo largo del último cuatrienio del gobierno Uribe.

Por un lado está el Uribismo agrario sumado a un sector ligado a la especulación financiera y altamente dependiente de la protección del gobierno representado por Juan Manuel Santos mientras en el otro extremo se encuentra el sindicato antioqueño, también a fin a la especulación financiera, pero a su vez interesado-y aquí está el principal contraste-, en el desarrollo del comercio local, y sobre todo internacional, dado el carácter de su perfil industrial. El sindicato antioqueño es heterodoxo a la hora de hacer representar sus intereses en la escena electoral.

El sector industrial urbano y su componente rural, la agroindustria, son los principales damnificados de las maltrechas relaciones económicas de Colombia con buena parte del mundo, razón por la cual se comprende el interés de estos empresarios por romper los cercos a la globalización económica y política construidos como consecuencia del tono belicoso de la diplomacia de la administración Uribe ante las presiones internacionales relacionadas con la crisis de los derechos humanos que vive Colombia.

Representantes de este objetivo lo son Fajardo, Noemí Sanín, y hoy Mocus-, apuestas que según el ritmo de los acontecimientos se ponen en marcha, como que la alternativa Fajardo se modifica después del descalabro de las elecciones a Congreso; Sanín revisada luego de la ruptura protagonizada con Arias(respuesta del uribismo), y ahora la formula Mocus que pasa por buen momento, impulsado por un novedoso modelo mediático que no deja de ser eficaz si de amasar favor electoral se trata pero que genera nuevos movimientos en la tectónica de los proyectos políticos en juego.

Ahora bien, si de visualizar el proyecto Mocus se trata, ello puede lograrse observando el tipo de administración de la dupla Fajardo-Salazar en Medellín, el gobierno Mocus en Bogotá, o de otra forma revisando el discurso mocusiano en la contienda electoral. De la experiencia en la administración de la capital de la montaña puede advertirse los ribetes de una relación específica entre actores ilegales y la administración pública, digamos menos ruidosa que la observada durante el gobierno Uribe, algo que también busca la propuesta Santos, a lo que servirá Angelino Garzón en la Vicepresidencia, y en donde la herramienta comunicacional está en el desestimar la actividad(quizás la existencia) y poder del narcotráfico. Solo recordar los enojos de Fajardo ante publicaciones de National Geographic, Amnistia Internacional o Human Rigth Watch que en su gobierno hablaban sobre estos temas. O la descalificación de la administración de Medellín de las cifras reveladas esta semana sobre homicidios, y que daba a conocer un incremento del 45% en el indicador para los periodos correspondientes en los años 2009 y 2010.

Para conocer la postura de los verdes en el tema los derechos laborales la pregunta de Gustavo Petro en un debate televisivo sobre la posición de Mocus al respecto de la reforma laboral llevada a cabo por el gobierno Uribe que acaba con los recargos nocturnos y festivos a los trabajadores es poco inocente. Mocus respondió titubeando que la calificaba de “parcialmente” negativa, un contraste con los resultados de la investigación que sobre el tema realizo la Universidad Nacional y que reveló que tal reforma que entrego salario de los trabajadores a los empleadores, no produjo un solo empleo.

El ajedrezado mapa electoral que jugó a disminuir la visibilidad mediática del Partido Liberal, lo que afecto la opinión, las encuestas y de seguro su favor electoral-algo similar a lo aplicado a Petro-, y que como contraparte tiene como objetivo el posicionamiento en cada caso de los candidatos Fajardo, Sanín y Mocus evidencia lo rígido de los proyectos uribista, y del sindicato antioqueño.

Es comprensible. El interés del uribismo es hacer puente a su administración, y la del sindicato antioqueño llegar a direccionar con sus políticas el país, y en esto mezclar intereses con un partido como el Liberal o el Polo a todas luces fue calculado como contraproducente. Son muchos los temas tratados por estos proyectos considerados como inconvenientes.

Esto mismo traduce uno de los factores que explica el porqué la propuesta de acuerdo político entre los partidos liberal, polo y el partido verde(antes de la consulta), no tuvo futuro. El otro es el temor de Pardo y Petro por la división de sus partidos ante esta decisión, y en el caso de los verdes los obstáculos interpuestos por Peñalosa.

Pero este entramado juego del hoy, puede desatar lo hasta hace poco impensable. Consumada la hora de los acuerdos, el estancamiento en encuestas del Partido Liberal, el Polo, y la ruptura de los conservadores puede redundar en deslizamientos de grandes proporciones de caciques electorales y electores como tal hacia terceros partidos. Previsiblemente sectores del partido Liberal(sino es un paquete mayoritario), quizás otro grueso del partido conservador, y un sector del Polo migrará hacia la campaña de Santos. Otros sectores que se prevén minoritarios serán canalizados por los verdes. Otros más se quedaran en sus toldas aportando a los previsibles débiles aforos electorales. En este contexto que será de los partidos Liberal y Polo Democrático?
Puede concluirse a esta altura que erradicada la palabra concertación, y acuerdo político en la actual contienda electoral ha tenido como efecto el fortalecer al proyecto uribista, y que se presenta una reacción en la química electoral no prevista por el sindicato que amenaza con afectar la ya deficiente pluralidad política del país si observamos la situación de los partidos Liberal y Polo Democrático.

domingo, abril 11, 2010

Coyuntura presidenciales 2010

Luego de las elecciones a Congreso se puede colegir que la historia de la parapolítica está lejos de finalizar, y se reedita con nuevos rostros, en “cuerpo ajeno” como lo define la Misión de Observación Electoral. Hasta ahora poco ha podido hacer el Consejo Nacional Electoral con los controles a los topes de las campañas, y la anulación de la personería jurídica de ADN puesto que los herederos de los parapoliticos están en partidos que tienen hoy control del 30% del Congreso según la corporación Arco Iris, algo que se convierte en un parámetro en la composición del Congreso desde 2002.

La inocua reforma política, la laxitud de la ley de justicia y paz, sumado al reto que el ejecutivo ha colocado a las Cortes en torno del problema del paramilitarismo explican los resultados electorales en 2010, que de continuar las investigaciones de la corte suprema convertirá la parapolítica en un tema tan común como cualquiera de los delitos que se vuelven endémicos para la sociedad colombiana.

En el caso de la seguridad ciudadana los efectos se advierten específicamente en Medellín donde la violencia en torno a los grupos paramilitares les hace responsables de un 80% de los homicidios en la ciudad-1840 homicidios en 2009-, algo que se puede observar si se tienen en cuenta los resultados de la negociación que una comisión de notables realizó con estos grupos a comienzos de febrero de este año.

En este sentido es paradójico que se considere como salida a la violencia la táctica del avestruz. En los debates presidenciales poco se habla de un tema tan central como el derecho a la vida, y el control que sobre las actividades cotidianas ejercen los grupos ilegales. Así las cosas, se hace necesario reconocer que el abordaje tanto jurídico como institucional de este problema en 8 años del gobierno Uribe ha derivado en puente a la historia de violencia en el país, y no en un cambio de tendencia.

Por su parte la promoción de la institucionalidad democrática está ligado al desarrollo del sector productivo y a su proyección en el comercio local, regional e internacional de tal suerte que se quite espacio a las actividades de carácter ilegal. Sin embargo, las limitaciones comerciales heredadas del actual gobierno sirven de acicate al problema de la inseguridad mientras prima una política que motiva el aislacionismo del país con expresión en una diplomacia internacional que defiende la unilateralidad. En cualquier caso no se desea reconocer que el país es el centro de una crisis humanitaria en el mundo, y el nicho de graves problemas tal cual lo reconoce la Organización de Estados Americanos.

Ya en el tema de las guerrillas, sin duda hay que justificar la acción institucional contra estas, pero ello no debe confundirse con la teoría del “mal menor” esto en términos de conculcar derechos humanos, económicos, sociales y políticos de los ciudadanos, lo que en la práctica lleva al estado a asimilar las prácticas de los grupos ilegales, tema también casi desestimado del debate electoral pero directamente relacionado con la epidémica situación de violencia que vive el país.

Así las cosas, es más importante la noticia sobre los deslizamientos, o las luchas intestinas en los partidos que el debatir sobre las causas y efectos de los problemas más sensibles que nos aquejan-y de que manera- en el día a día.

miércoles, marzo 17, 2010

Reflexiones sobre las elecciones
Antes de iniciar estas reflexiones quiero hacer expreso mi agradecimiento a las personas que acompañaron mi propuesta política en esta elección congresional de 2010 que culminó con una suma de 680 votos.

Ahora, es cierto que este aforo es bien alejado de la expectativa electoral de una cámara, y a la expectativa que como proyecto nos habíamos trazado, pero en todo esto me resulta inevitable hacer público el que mi campaña estuvo sometida a la obstaculización por parte del mismo Polo Democrático en Antioquia (ver carta anexa), algo sobre lo que como agrupación continuamos analizando.

Dicho lo anterior queremos aclarar no obstante nuestro público compromiso con la campaña a la presidencia de Gustavo Petro mientras estamos a la espera de los cambios que sobrevienen luego de las elecciones sobre todo si se considera que el nuevo equipo del Partido en el Congreso destraba la política de apertura democrática que impulsa nuestro candidato a la presidencia toda vez que se modifica el contexto bajo el cual se realizará la campaña PETRO Presidente 2010/2014.
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Por su parte los resultados de nuestra fórmula a Senado es exitosa dada la llegada al Congreso de Mauricio Ospina lo que da significado al salto cuántico en la iniciativa del "Podemos Cali", al "Podemos Colombia", y a un movimiento ciudadano de renovación política en nuestro país.

Ya en el orden de las elecciones en general vale reconocer la afectación que proyectos como el Partido Liberal, Compromiso Ciudadano, y el Polo Democrático sufrieron en la contienda electoral. Del partido Verde puede decirse que canalizó la insatisfacción que al interior del Polo Democrático se generó en Bogotá.

En síntesis paradójicamente los escándalos que involucran al gobierno y al estado como tal afectaron preferentemente el voto de opinión y a los sectores democráticos, mientras la progresión de la política tradicional de los partidos Conservador, la U, y el PIN fueron fortalecidos.

A esta altura es posible afirmar que el Uribismo sin uribe garantiza su superioridad en el Congreso colombiano, y sugiere un avance inestimable hacia la presidencia en 2010, algo que como contrapartida debería inducir a la unidad de los proyectos y partidos Liberal, Compromiso Ciudadano, Alianza Social Indígena, partido Verde, y Polo Democrático.

sábado, febrero 13, 2010

Bitácora Antioquia PETRO Presidente 2010-2014

La semana que pasa nuestro candidato presidencial estuvo de visita en Antioquia, y mi campaña a la cámara participo de la organización, y mezclo sus actividades con la agenda regional de campaña.

La experiencia como en otras ocasiones sirve para palpar la aceptación de nuestras propuestas en las gentes antioqueñas, en este sentido la convocaría de medios de comunicación es catalogable de exitosa en tanto nuestro candidato estuvo con clips de TV en noticieros, entrevistas radiales y medios escritos unos cinco días, es decir, un día más de lo que duró la gira regional.

En cuanto a eventos, resalta el auditorio que abarrotado de personas escuchó las reflexiones de PETRO en la Universidad Pontificia Bolivariana, un filón político por vez primera incorporado en la agenda.

Personalmente hice entrega de mi propuesta a las personas en la Bolivariana y pude observar el buen ambiente que nuestras iniciativas están logrando en población joven, y las demandas por el cambio en diversidad de áreas que van desde lo social hasta la forma en la que se administra el Estado.

En un par de cafeterías que visité encontré una receptividad que ciertamente me sorprendió. Los jóvenes se dieron su tiempo para interrogar por las líneas de trabajo que propongo para la Cámara, y efectuaron aportes para enriquecer el proyecto.

En agenda intercalada, mientras PETRO se encontraba en Urabá mi campaña se dedico a establecer un acercamiento con artesanos de Medellín. Visité con mi equipo la feria artesanal “San Alejo” que mensualmente se realiza en la ciudad, y quedé impresionado de nuevo. Les dejo un clic de video que realizamos en este interesante encuentro.

martes, enero 12, 2010


La antesala electoral

Después de las elecciones en 2002 y 2006, ampliamente favorables al gobierno Uribe, las elecciones de 2010 prometen ser impredecibles a contados meses de la misma, sobre todo porque la linealidad del debate electoral supera las aristas de la seguridad democrática, en tanto se combina con factores asociados a la crisis económica en marcha, las relaciones políticas y económicas regionales, e internacionales, la corrupción gubernamental, y el choque institucional entre el ejecutivo y las cortes. Como consecuencia la unidad del bloque uribista en el poder que sobreviene a 2002, hoy se observa fracturada.

En términos generales existe un consenso político entre los diversos partidos colombianos de que la contención a las FARC generada por la seguridad democrática es justificable, sin embargo, y aquí comienzan las derivas del debate por venir, existe un distanciamiento de partidos como el Polo Democrático, y el Partido Liberal, en el sentido de que la actividad contrainsurgente debe realizarse con apego estricto al orden constitucional vigente, y con respeto a los derechos humanos. Por demás, se deja una puerta abierta a la negociación tanto con los grupos paramilitares en armas como con los grupos guerrilleros de cara a su desmovilización.

La solución a este tema, es lo que permite que emerjan otras problemáticas como el desempleo rural y urbano, la crisis del sector salud, y la corrupción gubernamental como el caso insigne del Agro Ingreso Seguro. De otro lado el abordaje de la seguridad democrática adquiere un ángulo complementario a la lucha contra las FARC, retomando análisis sobre la tasa de homicidios, actualmente con tendencia al alza, la inseguridad asociada a la delincuencia común, el desplazamiento forzado, las interceptaciones telefónicas ilegales, los falsos positivos, o la parapolítica.

Ya en el plano internacional el presidente Uribe y el Uribismo ha de lidiar con el pasivo político derivado de colocar a Colombia en el centro de controversias en Unasur, la OEA, o incluso el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, una conflictividad que dificulta a Colombia su proyección hacia el Mercosur, y si se incluye la reciente postura sobre Honduras, los desarrollos comerciales en Centroamérica, y el Caribe, lo que acentúa la crisis del comercio internacional colombiano consecuencia del aplazamiento indefinido del TLC con EE.UU, con Canadá, la Unión Europea, o China.

Paradójicamente el alineamiento del gobierno Uribe con las políticas de EE.UU. han sido infructuosos en lo económico con resultados en el constante aplazamiento del TLC, y una relación comercial supeditada por la categoría de ayuda(ATPDEA), y sujeta a certificaciones anuales.

Igual política es la que ha guiado desaciertos como el apoyo a la intervención estadounidense de 2003 en iraq, un capítulo de la guerra preventiva de la era Bush que fue realizada por encima de Naciones Unidas, con efectos económicos, políticos y militares asimilados con la decisión del repliegue paulatino de marins estadounidenses tras la llegada de Obama a la Casa Blanca. Algo semejante sucede con el actual apoyo de Colombia a la intervención que desde 2001 realiza la OTAN en Afganistán, o con la aceptación pasiva que el gobierno colombiano muestra con la tercería que hace por medio de declaraciones públicas el gobierno israelí en el contexto del litigio colombo venezolano.

Volviendo a los temas domésticos, un tema de agenda lo es también las tensiones entre el ejecutivo y las cortes avivadas desde inmediaciones del año 2005 con la ley de justicia y paz que se ven agudizadas y prolongadas en el tiempo con temas como la reelección, la parapolítica, y este año con la elección del fiscal general, evidenciando una conflictividad demasiado costosa políticamente para el Estado, y que se convierte a su vez en un tema de organizaciones internacionales como cuando las cortes solicitan auxilio y apoyo a Naciones Unidas en sus gestiones en Colombia. Recientemente, esta conflictividad se ha extendido al Consejo de Estado tras la firma del acuerdo sobre las bases militares entre Colombia y EE.UU.

En el terreno de la economía local no es eludible el efecto drástico que conlleva el estancamiento que por cuarto trimestre consecutivo acumula el país, y que llega a un –0,2% entre julio/septiembre, llevando a una escala superior al 12% el indicador de desempleo, un factor que agudiza los aprietos del sistema nacional de salud, y que ha llevado al gobierno a declarar la emergencia social.

En cuando a las finanzas del Estado la situación no es menos apremiante. Una de las banderas del gobierno Uribe a su llegada a la presidencia en 2002 era la corrección del déficit fiscal. En ello comprometió el país en la reestructuración de más de 350 entes públicos entre los que se cuentan bancos, empresas del sector energético, telecomunicaciones, hospitales, y hasta la fusión de ministerios. Sin embargo, las previsiones del ministerio de hacienda para 2010 es que el déficit del Gobierno Nacional será de 4,3% del PIB o 23,3 billones de pesos, es decir 0,3% superior al déficit del Gobierno en 2002, entre tanto las empresas que eran fuente de recursos económicos como Ecopetrol, Granahorrar, Bancafé, Promigas o Telecom, entre otras, fueron subastadas parcial o totalmente.

miércoles, noviembre 14, 2007

La retaguardia del uribismo


La rabieta del presidente Uribe conocidos los resultados electorales de la alcaldía de Bogotá en las que saliera vencedor Samuel Moreno deja entrever que lo vivido hace cuatro años no fue elaborado suficientemente, e interpretado por el primer mandatario como una veleidad de los bogotanos.

Hace cuatro años la aflicción condujo al presidente a ausentarse de la vida pública días enteros posterior a la publicación de los resultados, que llevaron a especular sobre su suerte en el mismo Wall Street. Hoy la esquizofrenia esta simbolizada por la resistencia a recibir protocolariamente al vencedor en palacio. Es probable que el revés del referéndum y la pérdida del control de la alcaldía se equiparen en impacto al efecto que produce el cohabitar más de dos largos años con el polo en el distrito capital, sin embargo, lo que acentúa el pesimismo de Uribe son las afirmaciones del Senador German Vargas Lleras en el sentido de que si la coalición uribista no se pone de acuerdo en un candidato único en las elecciones de 2010, la opción en segunda vuelta quedaría en manos de los partidos Polo Democrático y Liberal, lección que fue la antesala a la declaración del presidente respecto de la amenaza que se cierne sobre el país, o de otra forma las previsiones de una suerte de “catástrofe”.

Empero los efectos de la “crisis de octubre” explica como el repliegue sutil del Uribismo a la retaguardia en el departamento de Antioquia, avanzada con sigilo durante el gobierno Sergio Fajardo, ha dejado de traducir una política coyuntural tal cual se interpretaba la llegada del Polo a la capital, por una estrategia bien planeada. De hecho el lobby al TLC paulatinamente se centraliza en Medellín donde los “logros” de la ciudad como el metrocable, y los éxitos en el proceso de reinserción de las autod-efensas, la recuperación del orden publico por fuerzas estatales, y la reducción de la tasa de homicidios se presentan como contraste a las demandas del Congreso de EEUU en la reducción de la impunidad, el deslinde de las fuerzas militares de los grupos paramilitares, el cese de los homicidios políticos, como el fin de la persecución a quienes en el ejercicio de sus derechos demandan el cumplimiento de las obligaciones que por la existencia del Estado de derecho se derivan.

En cualquier caso, en esta escena la administración de Medellín omite y desoye los informes que contrarían sus lecturas entre ellos el informe del Crisis Group, titulado “los nuevos grupos armados en Colombia”, entregado en septiembre pasado por su vicepresidente Mark Schneider, en el que se concluye que la influencia de los paramilitares en la ciudad sigue “intacta”, y que da continuidad a los análisis realizados por Amnistía Internacional, Human Watch Right, a mas de los informes de organizaciones locales de derechos humanos y la misma personería municipal.

Paradójicamente, y no suficiente con lo infructuoso de los sucesivos desplazamientos del presidente a EEUU que recibieron como respuesta del representante Republicano Jerry Weller, integrante del subcomité de comercio de la Camara, como que “...Colombia no esta lista para un acuerdo, y nosotros le avisaremos cuando lo esté”, ahora se presenta algo similar pero a través de viajes copatrocinados por el gobierno nacional a tierras colombianas de funcionarios y congresistas estadounidenses, y que incluyen al Secretario de Comercio de los EEUU, Carlos Gutiérrez, el Embajador en Bogotá William Brownfield, la representante Comercial Susan Schwab, y una suma de Congresistas que ya ascienden a 40, a lo que el diario El Tiempo de Bogotá en su edición del 2 de noviembre interroga si tiene sentido cuando la mayor parte de esta comitiva es a fin al TLC y, como están las cosas, no decisoria a la hora de la aprobación del tratado.

A todas estas quizás la comprensión de los gremios económicos en cuanto a los fatuidad de los limites de Uribe en la defensa de sus intereses, y el objeto de abreviar las demandas internacionales sobre la justicia en el país, coloquen en marcha un plan de relevo para el primer mandatario, lo que hace pensar en figuras de su confianza provenientes de la zona donde abreva el Uribismo, es decir, de la propia ciudad de Medellín.