jueves, abril 23, 2009

¿El comienzo del fin del narcotráfico?

Quizás la condena a 30 años proferida por un tribunal estadounidense por tráfico de cocaína a Don Berna sea la forma en la que se recrea la política antidrogas de EE.UU.

Y aunque las conclusiones de este juicio mantienen la expectativa de eludir la justicia colombiana, al respecto de los crímenes realizados en este país, incluyendo allí los delitos de lesa humanidad, la experiencia de los mafiosos y paramilitares de tomar violentamente escaños importantes del negocio de las exportaciones de cocaína en Colombia, y enriquecerse suficientemente, como para cubrir económicamente los costos de la negociación que a la postre se realiza con EE.UU., con previsiones de una baja pena de prisión, entran a examen.

Por su parte, las fortunas en bienes y efectivo, que a través de las negociaciones de facto se blanqueaban, luego de la entrega de una porción de las mismas al estado americano, también se ven revisadas, lo que se evidencia tras el caso de los Rodríguez Orejuela, donde el proceso continuó, y ahora incluye a los propios hijos de los capos del cartel de Cali.

Aún así, es prematuro definir una nueva política judicial al respecto de las negociaciones entre traficantes de drogas y EE.UU., sin embargo, estas decisiones tienen significado en la incertidumbre jurídica que se genera.

Para algunos analistas, la inexistencia de medidas que realmente disuadan la acción criminal de los narcotraficantes explica la florescencia de este negocio en Colombia, y el sostenido comercio de drogas con EE.UU., y no la racionalidad que plantea el gobierno colombiano que sitúa el centro del problema en aspectos asociados a la demanda de estupefacientes.

En este sentido, partiendo de reconocer que el fundamento del crimen organizado es el enriquecimiento, entonces la manera eficaz de combatir el crimen se sitúa en la expropiación de los bienes y riquezas obtenidos mediante actividades ilícitas. Como alternativa a ello, se presenta la aplicación de condenas prolongadas en años, que eviten el disfrute de las riquezas como al parecer empieza a efectuarlo EE.UU.

El amago de denuncia de "Don Berna" en el sentido de que aportó recursos a la campaña del presidente Álvaro Uribe en 2001, una declaración eludida tras su comparecencia ante la justicia colombiana, es uno de los primeros efectos que sobrevienen al giro que hacen los tribunales estadounidenses en los casos por narcotráfico.