lunes, abril 27, 2009

Elecciones light en un país de crisis humanitaria
Las dos últimas encuestas de datexco evidencian que Sergio Fajardo despunta electoralmente multiplicando por dos su intención de voto.

Según esta percepción, la estrategia light moviliza favorablemente las encuestas, y desnuda aquella caracteristica de los colombianos que por otros sondeos consideran que habitan uno de los países más felices del mundo. La estrategia de marketing se basa en un mensaje que evita profundizar las causas, y en lo crónico de los problemas, por ejemplo, el desempleo, en general la exclusión social, o el imperio del crimen.

La idea entonces es abordar las problemáticas superficialmente, acompañadas de un mensaje optimista, evitando un tono retador. “Existen problemas, pero paulatinamente, o mediante un proceso se irán resolviendo”. En síntesis un formato, en el que el posicionamiento del candidato es función de evitar comprometer el interés de terceros, una fórmula artificial de la política, pero con efectividad electoral.

De entrada, las debilidades de esta formula son los debates y controversias “face to face”, lo que hace prever, que como sucedió en la campaña de Sergio Fajardo en Medellín en 2003, se limitarán al máximo las exposiciones de este tipo, un talón de aquiles, que llevó al exburgomaestre antioqueño, a huir de los micrófonos de Caracol radio, meses atrás.

Más allá de la campaña de Fajardo, es ausente una propuesta de orden público ajustada a la modificación de las variables de conflicto como la situación de las FARC, venidos a menos, y los paramilitares, en fase de reestructuración, lo que hace diferente las elecciones de 2010 respecto a los comicios de 2002, y 2006, que facilitaron el ascenso de Alvaro Uribe a la Presidencia.

Pero la palanca arquimedeana en dirección a la Casa de Nariño, lo define el mayor o menor aval que una iniciativa tenga de la elite tradicional, y la iglesia, quienes según lo que se decida, adecuarán o se abstendrán de hacerlo, los diseños televisivos, radiales, o las conversaciones eclesiales, en o más allá del púlpito, conocida la DOFA de debilidades y fortalezas del candidato designado.

Lo que no hay que olvidar es que en todo esto se juega la posibilidad de en rutar el país por el sendero cierto de la democracia y la paz, lo que pasa por inhibir la creciente fuerza del narcotráfico, mediante la expropiación de unas 3 millones de hectáreas obtenidas por medios ilícitos o violentos, el compromiso con la verdad, y las víctimas, una reforma urbana, que coloque límites a la especulación inmobiliaria, e impulse la producción industrial, el crecimiento económico, la progresividad del empleo, y los salarios, en síntesis echar las bases de un estado social conectado soberanamente con el mundo, o como contrapartida, facilitar una remodelación de la fachada gubernamental, con algún aire de institucionalidad, destinada a relanzar las negociaciones económicas y políticas con el exterior, específicamente con EE.UU.