
¿Existe un derecho a la igualdad en el acceso a la energía?. Realmente es un tema poco analizado en las escuelas de ingeniería como en las reivindicaciones de los movimientos sociales, sin embargo, axiomas que permiten la ampliación doctrinaria del derecho de las personas, como “a igual trabajo, igual salario”, expresan implícitamente una ecuación de la energía de los consumos humanos, que se extiende al ámbito del mundo jurídico y de las compensaciones económicas.
De otra forma, en todo proceso de producción los balances están supeditados por los costos asociados a consumos específicos de energía, en componentes como fuerza de trabajo, consumo de energéticos, combustibles, energía eléctrica, y lo que puede ser el equivalente a la renta ricardiana, o los impuestos por la explotación de materias primas, y esto tanto para el caso de la generación de bienes como de servicios. La analogía entre Producto Interno Bruto(PIB), y energía para Colombia se distribuye de la siguiente forma: del 100% de la energía producida y consumida por las generaciones en aproximadamente 200 años, el 61% lo concentran los hogares, el 18% pertenece al Estado, 24% equivale a las inversiones de las dos componentes anteriores, y 21% son exportaciones a lo que se le resta las importaciones equivalentes del 25%(1) La comparación permite visualizar el peso que tienen las familias hoy en el desarrollo de la sociedad, y del Estado como tal, más aún que independiente de la categoría con la que se exprese la producción de la energía, en síntesis traduce energía proveniente de la naturaleza, cuantificada como pasivo, con significado en el agotamiento y contaminación de los recuros, y la que comprende como activo de producción y aprovechamiento de estos mismos recursos, la energía humana. La inequidad en los retornos de energía que el sistema(Estado) hace a las personas, es posible de observar utilizando como referente la concentración de la riqueza. Así, pese a que los esfuerzos son generales en la producción de energía, en Colombia, del 100% de dicha generación, el 50% es canalizado para sus fines por un 5% de la población total(2 050 000 millones de personas), mientras 50% restante se distribuye entre el 95% de la población(38 950 000).
Los indicadores asociados al tema de movilidad, evidencian otro tanto. En Medellín, las encuestas sobre el uso de las diferentes modalidades de transporte a que tienen acceso las personas evidencia que cerca de un 50% de la población de la ciudad se moviliza a sus lugares cotidianos a píe, mientras el 50% restante lo hace a través de los demás medios mecanizados que van del automóvil, metro, o vehículos públicos; este guarismo determina a su vez los consumos de energéticos respectivos, como gasolina o energía eléctrica en el caso de metro, y reabre el debate sobre el derecho a la libertad de movilidad, o locomoción de las personas.(2)
Igualmente, si colocamos la lente en la población pobre colombiana, en cifras oficiales(2007), alrededor de un 50%, estos son responsables del pago del 35% de los gastos totales nacionales, unos 6512 millones de dólares, en el consumo energía eléctrica, lo que convierte este rubro en el que más consumen los estratos bajos del país, por encima del pago de alimentos, vivienda, agua, salud o transporte(3) , esfuerzo infructuoso en muchos casos dado que por incapacidad de pago mensualmente las empresas de energía llevan a la penumbra, solo en la capital Bogotá, a unas 20 mil hogares(103 mil personas), 58 mil Medellín(300 mil personas), y 54 mil(280 mil personas) en la costa Atlántica.(4)
De hecho los conflictos en torno a la disputa por la energía van desde los barrios y comunas de las ciudades, como lo sucedido en la comuna 13(5) , hasta en el orden internacional en guerras como la de Iraq, Sudán o Afganistán. Los países productores de petróleo, y gas fortalecen sus agremiaciones como sucede con la Organización de Productores de Petróleo, y el recién creado cartel del gas, conformado por Rusia, Argelia, Iran, Qatar, y Venezuela. Mientras, los países desarrollados dependientes de los energéticos, en una intensa actividad por evitar el cambio en el orden mundial actual, destinan sus esfuerzos a arrebatar por cualquier medio, fundamentalmente medios ilegales, y violentos, los recursos a los países que los poseen.
Es un asunto vital porque las actividades cotidianas que explican la evolución(sin signo) de las sociedades, tienen como fundamento el desempeño humano, con garantía en su propia existencia, de la vida, y esta a su vez, requiere como condición base, la sostenibilidad fisiológica supeditada a una ingesta mínima de calorías día por persona, unas 2500 según la Organización Mundial de la Salud(OMS)(6) , y en tiempos modernos de consumos ascendentes de energía, factores sin los cuales no sería posible pensar en las demás expectativas humanas, desde las afectivas hasta las materiales, porque en la practica estaríamos frente a un ser en un estado mas o menos agravado de desnutrición, tendiente a conducirlo a la muerte, lo que alude a que el derecho a la vida, tiene como uno de sus fundamentos previos el derecho a la alimentación, y de este nuevamente se deduce, el derecho a la energía.
Así mismo, es posible establecer los consumos medios de energía eléctrica, o los bienes y servicios de una familia, o de cada una de sus personas, en función con los Derechos Económicos consagrados por Naciones Unidas(DESC), lo que da nacimiento como propuesta de carácter social a la “Renta Básica”, que serian los ingresos mínimos que el Estado debe garantizar a toda persona como mecanismo para la cobertura de sus necesidades básicas, sin las que no es posible pensar en la realización de los demás derechos.
Si partimos de reconocer como fuente de energía esencial el sol, descubrimos este elemento como factor estructurante de la vida, y encontramos que la justa y equitativa distribución de la misma explica los desarrollos de la naturaleza, con sus excepcionales conquistas evolutivas, maestra de los logros humanos(biomímesis). Del caso tomar nota de ello como referente para la administración de los recursos económicos y/o energéticos de las sociedades.
(1) En Colombia el PIB que representa el histórico en la producción de las diferentes generaciones de personas que han pasado por el país, más el esfuerzo de las actuales, asciende a 321 billones de pesos, donde los recursos concentrados por el Estado, más los impuestos, equivalen a 58 billones, mientras los hogares poseen los restantes 197 billones, las inversiones de las anteriores componentes representan 77 billones, las exportaciones son 69 billones de pesos, a las que deben restarse las importaciones de 80 billones.
(2) Encuestas origen destino Metro de Medellín
(3) Informe Banco Mundial, reproducido por el tiempo Bogotá, con título: Pobres: mercado de $53 billones, 20 de marzo de 2007, Económicas, pag, 1-13.
(4) Días de la velitas todo el año, El tiempo, Bogotá, 7 de diciembre de 2006, Primer Plano, pag, 1-2.
(5) Ver, Guerra urbana: la criminalización de la pobreza, http://desarrolloypaz.blogspot.com, etiqueta Urbanismo
(6) Así, Hay 10 calorías de energía de hidrocarburos en cada caloría de alimentos que consumimos.
Mientras el mundo arde, Michael Ruppert.
http://www.fromthewilderness.com/freee/ww3/120104_world_burns.shtml
De otra forma, en todo proceso de producción los balances están supeditados por los costos asociados a consumos específicos de energía, en componentes como fuerza de trabajo, consumo de energéticos, combustibles, energía eléctrica, y lo que puede ser el equivalente a la renta ricardiana, o los impuestos por la explotación de materias primas, y esto tanto para el caso de la generación de bienes como de servicios. La analogía entre Producto Interno Bruto(PIB), y energía para Colombia se distribuye de la siguiente forma: del 100% de la energía producida y consumida por las generaciones en aproximadamente 200 años, el 61% lo concentran los hogares, el 18% pertenece al Estado, 24% equivale a las inversiones de las dos componentes anteriores, y 21% son exportaciones a lo que se le resta las importaciones equivalentes del 25%(1) La comparación permite visualizar el peso que tienen las familias hoy en el desarrollo de la sociedad, y del Estado como tal, más aún que independiente de la categoría con la que se exprese la producción de la energía, en síntesis traduce energía proveniente de la naturaleza, cuantificada como pasivo, con significado en el agotamiento y contaminación de los recuros, y la que comprende como activo de producción y aprovechamiento de estos mismos recursos, la energía humana. La inequidad en los retornos de energía que el sistema(Estado) hace a las personas, es posible de observar utilizando como referente la concentración de la riqueza. Así, pese a que los esfuerzos son generales en la producción de energía, en Colombia, del 100% de dicha generación, el 50% es canalizado para sus fines por un 5% de la población total(2 050 000 millones de personas), mientras 50% restante se distribuye entre el 95% de la población(38 950 000).
Los indicadores asociados al tema de movilidad, evidencian otro tanto. En Medellín, las encuestas sobre el uso de las diferentes modalidades de transporte a que tienen acceso las personas evidencia que cerca de un 50% de la población de la ciudad se moviliza a sus lugares cotidianos a píe, mientras el 50% restante lo hace a través de los demás medios mecanizados que van del automóvil, metro, o vehículos públicos; este guarismo determina a su vez los consumos de energéticos respectivos, como gasolina o energía eléctrica en el caso de metro, y reabre el debate sobre el derecho a la libertad de movilidad, o locomoción de las personas.(2)
Igualmente, si colocamos la lente en la población pobre colombiana, en cifras oficiales(2007), alrededor de un 50%, estos son responsables del pago del 35% de los gastos totales nacionales, unos 6512 millones de dólares, en el consumo energía eléctrica, lo que convierte este rubro en el que más consumen los estratos bajos del país, por encima del pago de alimentos, vivienda, agua, salud o transporte(3) , esfuerzo infructuoso en muchos casos dado que por incapacidad de pago mensualmente las empresas de energía llevan a la penumbra, solo en la capital Bogotá, a unas 20 mil hogares(103 mil personas), 58 mil Medellín(300 mil personas), y 54 mil(280 mil personas) en la costa Atlántica.(4)
De hecho los conflictos en torno a la disputa por la energía van desde los barrios y comunas de las ciudades, como lo sucedido en la comuna 13(5) , hasta en el orden internacional en guerras como la de Iraq, Sudán o Afganistán. Los países productores de petróleo, y gas fortalecen sus agremiaciones como sucede con la Organización de Productores de Petróleo, y el recién creado cartel del gas, conformado por Rusia, Argelia, Iran, Qatar, y Venezuela. Mientras, los países desarrollados dependientes de los energéticos, en una intensa actividad por evitar el cambio en el orden mundial actual, destinan sus esfuerzos a arrebatar por cualquier medio, fundamentalmente medios ilegales, y violentos, los recursos a los países que los poseen.
Es un asunto vital porque las actividades cotidianas que explican la evolución(sin signo) de las sociedades, tienen como fundamento el desempeño humano, con garantía en su propia existencia, de la vida, y esta a su vez, requiere como condición base, la sostenibilidad fisiológica supeditada a una ingesta mínima de calorías día por persona, unas 2500 según la Organización Mundial de la Salud(OMS)(6) , y en tiempos modernos de consumos ascendentes de energía, factores sin los cuales no sería posible pensar en las demás expectativas humanas, desde las afectivas hasta las materiales, porque en la practica estaríamos frente a un ser en un estado mas o menos agravado de desnutrición, tendiente a conducirlo a la muerte, lo que alude a que el derecho a la vida, tiene como uno de sus fundamentos previos el derecho a la alimentación, y de este nuevamente se deduce, el derecho a la energía.
Así mismo, es posible establecer los consumos medios de energía eléctrica, o los bienes y servicios de una familia, o de cada una de sus personas, en función con los Derechos Económicos consagrados por Naciones Unidas(DESC), lo que da nacimiento como propuesta de carácter social a la “Renta Básica”, que serian los ingresos mínimos que el Estado debe garantizar a toda persona como mecanismo para la cobertura de sus necesidades básicas, sin las que no es posible pensar en la realización de los demás derechos.
Si partimos de reconocer como fuente de energía esencial el sol, descubrimos este elemento como factor estructurante de la vida, y encontramos que la justa y equitativa distribución de la misma explica los desarrollos de la naturaleza, con sus excepcionales conquistas evolutivas, maestra de los logros humanos(biomímesis). Del caso tomar nota de ello como referente para la administración de los recursos económicos y/o energéticos de las sociedades.
(1) En Colombia el PIB que representa el histórico en la producción de las diferentes generaciones de personas que han pasado por el país, más el esfuerzo de las actuales, asciende a 321 billones de pesos, donde los recursos concentrados por el Estado, más los impuestos, equivalen a 58 billones, mientras los hogares poseen los restantes 197 billones, las inversiones de las anteriores componentes representan 77 billones, las exportaciones son 69 billones de pesos, a las que deben restarse las importaciones de 80 billones.
(2) Encuestas origen destino Metro de Medellín
(3) Informe Banco Mundial, reproducido por el tiempo Bogotá, con título: Pobres: mercado de $53 billones, 20 de marzo de 2007, Económicas, pag, 1-13.
(4) Días de la velitas todo el año, El tiempo, Bogotá, 7 de diciembre de 2006, Primer Plano, pag, 1-2.
(5) Ver, Guerra urbana: la criminalización de la pobreza, http://desarrolloypaz.blogspot.com, etiqueta Urbanismo
(6) Así, Hay 10 calorías de energía de hidrocarburos en cada caloría de alimentos que consumimos.
Mientras el mundo arde, Michael Ruppert.
http://www.fromthewilderness.com/freee/ww3/120104_world_burns.shtml