domingo, agosto 27, 2006

Protestas por CPE Francia

Agosto de 2006
Es un día que llena de regocijo y de sentido las luchas estudiantiles y de jóvenes del mundo. Luego de 2 meses de continuas manifestaciones el gobierno de J. Chirac sumido ya en una crisis interna retiró el controvertido Contrato de Primer Empleo(CPE), producto de la pertinaz decisión de los jóvenes que logro interpretar y persuadir estudiantes de educación segundaria, superior, docentes, sindicatos franceses, parlamentarios e incluso empresas productivas de que no sólo el CPE atentaba contra los derechos a la dignidad del empleo como que era posible mediante la unidad de todos los sectores interesados revertir la aplicación de dicha norma cuando todo lo hacía pensar como inevitable.

Días después de la envalentonada declaración del premier francés en la que anunciaba la posibilidad de usar armas nucleares contra Irán- recordemos que sólo un país en el mundo ha usado armas nucleares desde 1945-, sumado a la altanera declaración de Nicolas Sarcosi dada en el contexto de la quema masiva de vehículos hace unos días, en la que hablaba de “limpiar” de inmigrantes el país, parecía cómoda la posición del gobierno en tanto el parlamento se mostró incapaz de oponerse a tales decisiones que representan un punto de inflexión en la política nacional e internacional francesa.

Sin embargo la desazón acumulada consecuencia del desempleo abierto del 9,6% y 22% en el caso juvenil, como la frustración generada tras reformas laborales que contrario a reducir las tasas de desempleo flexibilizaban paulatinamente la condición de los trabajadores tendiendo al aumento de la jornada laboral y reducción de las garantías a los desempleados, terminó por facultar la explosión social, que por su capacidad de concertación con otros sectores sociales allego el éxito que hoy se celebra por el retiro de tal proyecto. Aún así hay que dar algún reconocimiento al gobierno Chirac, y es que pese a su testarudez inicial ante el reclamo y argumentos de los ciudadanos, supo entender la necesidad de no sólo retirar el CPE, sino establecer una nueva legislación-no un conejo- dispuesta a ofrecer estímulos fiscales a los empresarios que vinculen trabajadores a sus plantillas, algo diferente a la afectación en la estabilidad laboral que pretendía el CPE. Además, el gobierno Chirac evitó salirle al paso a las protestas que en suma representan una opción en los canales Democráticos, mediante la declaratoria de ilegalidad de las mismas, y luego entonces, las detenciones arbitrarias, y la puesta en marcha de medidas-como solemos conocer- destinadas a desestructurar los movimientos y liderazgos sociales mediante la intimidación legal y extralegal, evitando conducir al país y sus instituciones a la aplicación de medidas atentatorias de las libertades y garantías democráticas, como de los bochornosos actos que suscita la arbitrariedad. A la que nos hemos a-costumbrado a esta orilla del Atlántico.

No puedo afirmar que todo fue color rosa y no hubo choques fuertes entre manifestantes y policías, pero insisto de que en medio de los disturbios es posible mantener unos mínimos relacionales entre las garantías sociales y democráticas y las funciones del Estado que eviten conducir a este a la justificación de medidas atentatorias de los derechos ciudadanos, como el derecho a la protesta, a la libertad de expresión, de asociación, etc.

En contraste, nuestro país ha sumergido sus jóvenes y trabajadores a la más extrema falta de garantías laborales. Ni siquiera nos enteramos que la Estabilidad Laboral, por la que hoy se lucha en Francia, en nuestro caso es cosa del pasado. La Comisión Económica para América Latina(CEPAL) reconoce de entre 8 y 9 de cada 10 empleos que se generan en la región son informales, es decir están excluidos entre otros de las prestaciones sociales, no se les reconoce el derecho a vacaciones, ni a algún tipo de Estabilidad Laboral, es decir nuestro CPE Universal. A esto se añade que según la Organización Internacional del Trabajo(OIT) la mitad de los trabajadores del mundo son pobres, su salario no es superior al ingreso diario equivalente a 2 dólares.

En Colombia los jóvenes que son personas consideradas entre los 18 y 25 años son golpeados con mayor fuerza por el flagelo del desempleo que oscila para su caso entre 31 y 38%, mientras el desempleo abierto del DANE se sitúa en 15%.