Mostrando las entradas con la etiqueta Economia Colombia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Economia Colombia. Mostrar todas las entradas

miércoles, mayo 09, 2007

¿Quien cobra la factura de una economia narco-especulativa?

Tras las cifras extraordinarias en el crecimiento económico del país en 2006 de 6.8%1, paralelamente se presentaba un fenómeno ya alertado desde mediados de 2005 por expertos como el exjunta del banco de la república Carlos Caballero Argaez, cual era la ralentización de sectores básicos de la economía como el sector agrícola y el sector financiero, mientras la construcción y comercio eran las componentes más dinámicas, consecuencia del auge de la construcciòn de vivienda suntuaria con precios que ascienden al millon y medio de dòlares, y por el consumo de bienes y servicios importados que entre 2003 y 2005 se incrementó en un 54%, explicado por el disparo del déficit comercial para el periodo de un año terminado en agosto de 2006 del 60%.2 De recordar que el país no presentaba déficit comercial desde hace nueve años, correspondiente a la vigencia del año 1998.3

Las expectativas de una crisis económica en 2005-2006 fue conjurada, entre otros, por el derrame de ingentes recursos de gasto que realiza el gobierno, mostrado por la evolución del déficit fiscal del gobierno central, en tanto entre los años 2002-2003, varía de 6.1 a 5% del PIB, síntoma de la recuperación económica tras la crisis de 1999, mientras la tendencia se invierte para el periodo 2003-2005 donde el déficit toma un curso ascendente que va del 5 al 5.5% del PIB, indicador que se asemeja al mostrado por el país en medio de la crisis económica presente todavía en el año 2000.4 Es así, como el repunte del crecimiento económico, se soporta en endeudamiento, consumo de las ganancias del Banco de la República, y la impresión de billetes, dejando a la saga 5 de los 10 sectores básicos en medio del estancamiento,5 a la postre con efectos en el comportamiento del empleo, y la inflación.

En julio de 2006 se inaugura para el país un periodo en el que el crecimiento económico se acompasa con la destrucción del empleo, indicador que mostraba mejoría sostenida 2 años atrás.6 A nivel latinoamericano, Colombia exhibe un desempleo del 13.5%(tercer trimestre de 2006), el más alto de la región,7 mientras el número de personas asalariadas es menor que hace 14 años, pese al crecimiento poblacional, pero explicado por el impacto de la flexibilización laboral, según lo confirma el Centro de Investigación para el Desarrollo(CID) de la Universidad Nacional de Colombia. A su vez, Los ingresos medios de quienes laboran para el periodo 1996-2005, medidos en pesos de 2004 presentan una constante caída; en 1996 fue de $535 000, en 2004, se redujo a $ 440.000, y subió a $ 467.000 en 2005. El CID, en su informe revela también que mientras el 15% de los asalariados colombianos no gana un salario mínimo, en los trabajadores por cuenta propia esta cifra se eleva al 65%.8

Por su parte, el comportamiento de la inflación de continuar los ritmos de crecimiento actuales superarían en más de un 100% las previsiones que del indicador efectuó a comienzos de año el banco de la república, lo que hace prever un inusitado aumento de los costos de bienes y servicios transables9. El exceso de liquidez que explica el fenómeno inflacionario es por un lado el gasto del gobierno, y por otro, la compra de dólares por parte del emisor, originados, en el lavado de activos10, el ingreso de re-mesas, creciendo 17.4% en 200611, y la venta de empresas publicas y privadas. La sumatoria de estos factores produjo a su vez la caída de la divisa estadounidense lo cual obligó al banco de la república a intervenir el mercado cambiario en una faena que si por los resultados se evalúa ha sido ciertamente infructuosa, lo que a la larga traerá efectos inestimables en la producción industrial, previsto por el crecimiento de las importaciones.

Medidas dispuestas por el emisor como triplicar el encaje bancario y aumentar las tasas de interés contrayendo precipitadamente el flujo actual de la economía, inscribe como riesgo potencial el advenimiento de una crisis económica similar a la ocurrida en 1999, en la que se combina como antecedente, el auge del crédito, para luego en medio del frenazo embocar en un incremento de la tasa de desempleo, el aumento de la cartera vencida de los bancos, y una crisis inmobiliaria.

Pese a las alertas tempranas por el crecimiento de la cartera de consumo al 41,2% anual, la banca se resistió a frenar el auge de crédito alegando un mínimo histórico en monto y calidad de los préstamos, que para octubre de 2006 ascendía a 23 billones de pesos.12 En este sentido, ya para abril de 2007, y luego de una reunión con el Tesoro de los EEUU, investigadores del banco de la república advierten que la “cartera riesgosa [en Colombia] crece “muchísimo”.

De acuerdo con la superintendencia financiera, la cartera vencida de consumo asciende a 1,35 billones de pesos, a lo que el Ministro de Hacienda Oscar I. Zuluaga agrega: “los consumidores [...] no deben desbordar su confianza... pues no queremos volver al pasado.”13Y no es para menos, el nivel de cartera vencida visto en febrero pasado(2007) es el más alto en dos años, en medio de una tendencia al deterioro durante 14 meses, y que pasó de 3,9% en diciembre de 2005 a 5% en febrero pasado, lo que ha significado que la cartera vencida en pesos se haya duplicado elevándose de 0,68 a 1,35 billones de pesos.

La liquidez del año 2006 permitió que el crecimiento económico se efectuara paralelo al endeudamiento. En el mes de julio del año en mención, las deudas atrasadas superaron el billón de pesos, mientras que la suma de saldos vencidos en crédito comercial, de consumo, micro crédito y vivienda llega a 2,6 billones de pesos. Como lo menciona Franz Hamann director de investigaciones del City Bank, la tendencia al inicio se presenta lenta pero “una vez comienza el repunte lo hace de manera rápida”.

La crisis de 1999 cruzada por slogans como “la olla esta desfondada y hay que soldarla”, o “no existe nada en el fondo de olla”, o el inolvidable, “nos espera Sudor y lágrimas” rememorando al actual Ministro de defensa Juan Manuel Santos, en aquel entonces Ministro de Hacienda, o aquel del Ministro Hommes “hay que amarrarse el cinturón” es un periodo igualmente analizado por el director de investigaciones del City Bank: “en enero de 1998, [...] uno de cada diez deudores estaba en problemas, y un año y medio después era uno de cada cinco”, esto ya en medio del ojo del huracán económico, cuando 100 mil familias perdieron sus casas consecuencia de la incapacidad de pago, y otros miles cayeron-y en las que aún permanecen- a las bases de datos de riesgo financiero.

El comportamiento de cartera de consumo, resulta a su vez contrastante si superponemos los periodos. “Antes de la crisis de 1999, la cartera de consumo estaba en niveles muy altos, equivalentes a 18 billones de pesos actuales. Hoy son 27,3 billones de pesos con la diferencia que el crédito de consumo no sólo supera ahora al hipotecario sino que lo triplica.”.14

En el caso del mercado de valores, el desplome de la bolsa a comienzos de año, sumado a la caída en libre del dólar, llevaron a saldos rojos tanto al mercado de acciones como los títulos de tesorería(TES), con caídas en el primer trimestre de 2007 de 4,2% y 7,4% respectivamente,15 con impacto importante en los Fondos de Pensiones y Cesantías (AFP) que tienen invertido en TES alrededor de 22.55 billones de pesos.16 Es así, como pese al incremento en el número de afiliados a los Fondos de Pensiones en 63,733, el valor de estos cae en 4000 millones de pesos a la altura del balance en enero de 2007.17

A todas estas, los que si se aseguraron a tiempo fueron los inversionistas que por efecto de la seguridad democrática llegaron al país, sólo que su confianza no llega sino hasta un año. Mientras en 2006 los extranjeros trajeron al país 6.295 millones de dólares, consecuencia de la adquisición de empresas internacionales de otras nacionales como SABMiller en la compra de Bavaria, Telecom por Telefónica, Promigás por Ashmore, Colombia Movil por Millicon, lo que convirtió la suma en un ramillete sin fin de titulares en los medios de comunicación, las ganancias giradas por las inversiones en este mismo año ascienden 4, 523 millones de dólares. Así, las inversiones efectuadas por los extranjeros fueron recuperadas en un 72% el mismo año de las compras.18

Las expectativas futuras, se ven ensombrecidas por el curso que toman las negociaciones comerciales y financieras colombianas las cuales, como hito histórico, se mezclan con el tema de la parapolítica. La reconocida firma internacional estadounidense BEAR STEARNS, afirma que la vinculación de políticos, paramilitares, y sectores económicos en Colombia produce riesgos suficientes en las inversiones financieras, para sugerir salir de acciones colombianas, dice un informe firmado por Thierry Wizman. Factores adicionales como el comportamiento de la inflación, y el aumento de la tasa de interés, ya en 8,25%, y con potencialidad de seguir su ascenso, infiere la recomendación de la firma estadounidense a los inversionistas de “cambiarse a Chile”19.

En este mismo sentido, los temores sembrados por la incertidumbre que suscita la continuación de las tensiones entre EEUU y el gobierno colombiano, respecto a la firma o continuación de los tratados comerciales, y la a-yuda militar al país, se une a la desconfianza de los jefes paramilitares que planean con el gobierno desplazarse nuevamente a enclaves geográficos bajo su control, justificados como colonias penales agrícolas, dispuestas en predios del departamento de Córdoba, lo que configura la nueva apuesta con meridianos que opuestos en interés entre el gobierno colombiano y EEUU, convergen temporalmente en el mes de octubre de 2007, cuando están previstas las elecciones locales y regionales en 31 entes regionales y mas de mil municipios del país.

1 Industria y comercio impulsaron el crecimiento, El Tiempo, Bogotá, 24 de marzo de 2007, Económicas, pág. 1-12.
2 Comercio va hacia el déficit, El Tiempo, Bogotá, 27 de noviembre de 2006, Económicas, pág. 1-12.
3 Déficit comercial tras 9 años, El Tiempo, Bogotá, 19 de febrero de 2007, Económicas, pág, 1-13.
4 Crece preocupación por más gastos, El Tiempo, Bogotá, 13 de septiembre de 2006, Económicas, pág. 1-7.
5 Los sectores con síntomas de estancamiento son. Agro, electricidad gas y agua. Con signo negativo son: explotación de minas, establecimientos financieros, y servicios de intermediación financiera. Obras dan empujón sorpresivo a la economía, El Tiempo, Bogotá, 21 de septiembre de 2006, Económicas, pág, 1-8.
6 El empleo cae por primera vez en 2 años, El Tiempo, Bogotá, 2 de septiembre 2006, Portada.
7 Lunar en Latinoamérica, Desempleo en Colombia será de 12.7 % contra un 8.8% regional. El Tiempo, Bogotá, 11 de diciembre de 2006, Económicas, pág. 1-12
8 Flexibilización, causa de menos ingreso laboral, El Tiempo, Bogotá, 5 de septiembre de 2006, Económicas, pág. 1-7
9 La inflación se comió mitad del alza salarial. El Tiempo, Bogotá, 3 de abril de 2007, Portada.
10 El lavado de activos está influyendo notoriamente en la revaluación del peso, afirmó el presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas, quien no obstante defender el impacto social de las remesas dijo que parte de estas está siendo utilizadas por la mafia, para financiar actividades ilegales. Fuente: Lavado de dólares empuja la revaluación del peso: Andi Breves. El Tiempo, Bogota, 21 de abril de 2007, Económicas, pag. 1-16.
11 Inversión foránea por US$ 6.295 millones. El Tiempo, Bogotá, 3 de abril de 2007, Económicas, pág. 1-11.
12 La banca no frenará el auge de crédito. El Tiempo, Bogotá, 23 de octubre de 2006, Económicas, pag. 1-12.
13 Consumidores no se confíen: Minhacienda, El Tiempo, Bogotá, 14 de abril de 2004, Económicas, pág. 1-14.
14 $ 1,35 billones colgados en crédito de consumo, El Tiempo, Bogotá, 13 de abril de 2007, Económicas, pág, 1-8.
15 Trimestre de pérdidas en las inversiones, El Tiempo, Bogotá, 10 de abril de 2007, Económicas, pag. 1-7.
16 Pensiones vuelven a pagar los platos rotos, El Tiempo, Bogotá, 11 de marzo de 2007, Económicas, pág. 1-22.
17 Ibid.
18 Extranjeros sacaron el 72% de lo invertido, El Tiempo, Bogotá, 4 de abril de 2007, Portada.
19 Por parapolítica, sugieren salir de acciones colombianas, El Tiempo, Bogotá, Bloomberg, 11 de abril de 2006 de 2007, Económicas, 1-9.

jueves, septiembre 21, 2006

Good bye FMI

La noticia de estos días es la finalización del acuerdo FMI-Colombia consecuencia de la liquidación de empréstitos, específicamente con los acreedores de deuda externa que el FMI representa y que acredita las previsiones económicas de los países pioneros en esta tendencia como Argentina, Uruguay, Brasil, Venezuela, e incluso Rusia, que han observado como la salud de sus economías paulatinamente se aparta de las crisis crónicas provocadas por los programas de ajuste estructural.

El distanciamiento del FMI esta asociado a su vez al desmoronamiento de su agenda económica y política para América Latina dada la inviabilidad de llevar a cabo la estructuración del Tratado de Libre Comercio para las Américas(ALCA), y del auge del MERCOSUR en contraste con las previsiones negativas que el mismo Fondo presentaba de no negociarse dicho tratado.

Para el caso del comercio la situación no es mas halagadora en tanto las negociaciones ancladas entre Mercosur y Estados Unidos, propiciadas por la resistencia al desmonte de subsidios agrícolas de este último, ha terminado por fortalecer el G20 encabezado por China, India, Rusia y Brasil, que poseen similares objetivos en la escena de las negociaciones de Doha en el contexto de la Organización Mundial del Comercio(OMC), y que ha provocado en la práctica el congelamiento en el avance de los acuerdos, lo que ha conducido a EEUU a medidas desesperadas como la amenaza de rescindir el Sistema General de Preferencias(GSP, por sus siglas en inglés), suscrito hace unos 32 años, y del que hacen parte India, Brasil, Argentina, Rusia, Turquía, y hasta Venezuela.

Desesperadas porque las negociaciones entre los países del G20 son intensivas, y la amenaza de moratoria comercial de EEUU no hace sino impulsarlas. Solo en el fin de semana que se sucede el presidente de Venezuela Hugo Chávez, de visita en China, llego a su país con mas de 100 acuerdos en diversos renglones, entre los que se cuentan la construcción conjunta de 20 000 casas en el país sudamericano con financiación de capitales chinos en un 75%, y que tiene un costo total de US$ 1.200 millones. En el campo de la energía las importaciones chinas desde Venezuela se dispararon 40% en junio pasado, nivel actual de uno de los proveedores mas cercanos de la potencia asiática, Indonesia.

Sin embargo, los niveles de crecimiento económico y la intensidad en el desarrollo de acuerdos comerciales en el Mercosur, entre otros, motivado por su divorcio con el FMI, contrastan con la situación colombiana que diferente la aísla de los países del Cono sur con excepción de Chile, y se acerca al Mercado Común Centroamericano consolidando la separación de Colombia del mercado andino tras la renuncia de Venezuela buscando solventar las perspectivas del declive económico que ello produzca. Es decir, la matriz que ha orientado el desarrollo colombiano luego de tres décadas a través de la Comunidad Andina de Naciones, se replantea orientando su expectativa a las relaciones comerciales con Centro América, lo que constituye un punto de inflexión en la historia económica colombiana sin duda acarreando múltiples efectos tanto el campo productivo como en el laboral.

Welcome Asofondos
El nuevo contexto en el que se localiza el FMI para Colombia seguramente dejara en los anaqueles el slogan de las paredes, ¡Fuera el FMI¡, sin embargo, no hay que perder de vista quien releva al deslucido financista, y cuales son las nuevas condiciones en las que nos encontramos. Asofondos es la sociedad integrada por los diferentes fondos de pensiones creados tras la puesta en vigor de la ley 100, que permite al sector privado administrar los recursos de pensiones de los trabajadores colombianos, y que son invertidos mayoritariamente en títulos de deuda publica o TES. Esta sutil decisión, permitió a los gobiernos desde los años noventas financiar el funcionamiento del Estado, y facilitar la puesta en marcha de los programas de ajuste estructural, que pasaron por un megacanje de deuda externa por interna, evidenciado puesto que mientras en 1990, los bonos de deuda publica en manos de los fondos de pensiones colombianos era cero, ya en 2001 ascendían aproximadamente a un 50% de la deuda total del Estado. En la práctica para 2006, con el cambio de funciones del FMI, el timón de la economía colombiana queda en manos de acreedores internos, entre ellos los fondos de pensiones.

Si de la evolución de la política económica se trata, Asofondos es beneficiaria de las políticas de ajuste aplicadas por el FMI, garantes de las lucrativas tasas de interés de los TES, obtenidas hasta antes del desplome de la bolsa, lo que prevé que se mantendrán. A su vez, tras Asofondos, están los principales gremios económicos colombianos, que como se sabe recientemente han presentado una política laboral dirigida a la reducción nominal del salario mínimo, recogida por el Ministerio de Hacienda, pero en los medios de comunicación presentada como del resorte del Banco Mundial, lo que degenero en una controversia pública en la que el Banco aclaró el origen de la misma, en el equipo de gobierno de Colombia.

Por lo visto, si de políticas draconianas se trata, a falta del FMI bueno es Asofon-dos.

jueves, julio 27, 2006

El crash de la bolsa, impagos e iliquidez

Junio de 2006

Tal como con anterioridad se había previsto, el frenón del extraordinario gasto publico por parte del gobierno pasadas las elecciones, sumado al desplome de la Bolsa de Colombia, prefigura un cuadro que hoy oficializa el Banco de la República con su declaración sobre la desaceleración del PIB en segundo trimestre de 2006. Sin embargo lo que hace particular la situación es la envergadura de las pérdidas tanto de las expectativas de ganancias, sobre las que se estiman los pagos de los acreedores, como los saldos en negativo nominal para quienes hacen parte del negocio de la bolsa, en donde se incluyen las empresas más representativas del país, específicamente los fondos de pensiones, y entonces los pensionados.

Por lo pronto, como regularmente sucede, las pérdidas del sector financiero son sólo de ganancias esperables, mientras el pasivo real lo asumen los cuentabientes como es el caso de los pensionados, en este sentido, se afirma que las perdidas de los establecimientos de crédito y fondos de pensiones, cesantías y fiduciarias asciende a 3.2 billones de pesos, según Anif. Una de las justificaciones del descalabro es la caída libre de los títulos de deuda publica colombiana(Tes), anunciado en otra oportunidad, lo que hará mas costosa y esquiva la posibilidad de financiamiento del presupuesto del gobierno, que asciende por norma al 50% del total año, es decir algo más de 50 billones de pesos. La variación del PIB entre enero y marzo(5.2%) y entre abril y junio(3.7%) en 2006, según el Banco de la República, no es previsible se sostenga en el tiempo, en contraste con lo que afirma el economista Javier Fernández Rivas, quien afirma que la tasa de crecimiento del primer trimestre obedece a causas derivadas del mayor gasto del Estado que a la recuperación de la productividad de las empresas o el gasto de los empleados, considerando el primer periodo de 2006 algo provisional, mientras la visible recaída de la economía observada el último semestre de 2005, puede esperarse retome su curso, con expresiones como el desplome de la bolsa, dado que las causas como la devaluación paulatina del dólar, las medidas cambiarias en EEUU, y los precios internacionales del petróleo son factores estructurales que contrario a muchas previsiones se refuerzan en el tiempo. Ya a mediados de esta semana se revelaba que la depreciación del sector inmobiliario en EEUU se precipitaba un 26% en el consolidado de los últimos meses.

El apretujón del gobierno bien puede explicar la celeridad de las medidas encaminadas a vender y/o concesionar empresas del Estado como el aeropuerto el Dorado de Bogotá, la participación en Colombia Móvil, y la refinería de Cartagena, donde la expectativa se localiza en la adquisición de recursos económicos que logren paliar las afugias actuales que ascenderían a unos 4 billones de pesos, equivalente a US$ 1.700 millones. En igual sentido se anuncian otras ventas adicionales como Granahorrar, Telecom, Ecopetrol, y Corelca. La iliquidez crónica visible en las deficitarias transferencias al ISS, y el paso de las elecciones, facilitaron su liquidación, aunque ello signifique la toma de una medida lejana a la causa del problema cual es el consumo por parte del Estado del Fondo del Pensiones del ISS, que en medio del apretón económico potencializa los impagos a proveedores, trabajadores y pensionados, en consecuencia con las prioridades del gobierno, que prefiere garantizar los pagos a los boyantes acreedores de deuda, que a los sobrevivientes pensionados, o trabajadores del sector salud.

Las noticias destinadas a tranquilizar los acreedores de deuda publica colombiana al decir del Banco de la República que se ha reducido la deuda externa, ha resultado ser un boomerang puesto que los diarios económicos han terminado por develar lo que fuera el megacanje de deuda publica externa por interna evidenciando un déficit de significativas proporciones. Por un lado pomposamente, se dio a conocer la reducción de deuda pública externa de US$ 24.129 millones en abril de 2005 a US$ 23.344 millones en 2006, sin embargo se omitió que en el periodo comprendido entre 1996 y 2006 la deuda publica interna pasó de 12 a 100 billones de pesos, un ascenso del 833%.

En todo esto, el gobierno presentaba como rasgo favorable a las finanzas públicas la caída del dólar, y luego entonces, la reevaluación del peso, desde el punto de vista de la reducción de la deuda externa en dólares, sin embargo tal alusión, conocido el megacanje, es inexacta dada la prevención que los acreedores de deuda han tomado, cambiando sus Tes en dólares a pesos, claro con colaboración del mismo gobierno. Como en la crisis de los noventa, son sólo los pasivos los que se socializan de manera radicalmente democrática a través del remate de las Empresas del Estado, los incrementos y generalizaciones de impuestos indirectos(IVA), y las perdidas para los pensionados.