Comienza la primera semana del año y, como el mundo de la geopolítica no se detiene igual el primer mandatario de EEUU, Barack Obama, sigue dando aire al pulso con Irán así sea desde su sitio de veraneo en Hawái, desde donde dio a conocer las medidas que acentúan el bloqueo económico que EEUU viene desarrollando contra el estado islámico de tiempo atrás y que ahora busca afectar el mercado petrolero iraní.
Las medidas anunciadas se dan semanas después de la aprobación de medidas similares en el seno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas también en contra de la nación del medio oriente y a las que sólo se opuso Turquía y Brasil, y que se proponen por parte de Occidente so pretexto del potencial desarrollo de la bomba nuclear por parte del gobierno de Ahmadineyad.
La respuesta del lado iraní tampoco se ha hecho esperar, y así es como la prensa internacional interpreta las maniobras militares que la guardia revolucionaria iraní ha realizado esta semana en el estrecho de Ormuz, una región por donde circula alrededor del 16% del crudo que se produce diariamente en el mundo, pero que tiene mayor sensibilidad por los suministros que tienen dirección a India y China.
El efecto más importante por el momento está representado en el alza del precio del barril de petróleo que ayer supero la barrera de los cien dólares, un precio que amenaza con agravar la ya difícil situación por la que pasan los países industrializados y que puede volver papel mojado sus políticas de reducción del déficit público y de endeudamiento. Como ejemplo, el presidente Obama, la pasada semana reconoció como necesaria una nueva ampliación del techo de la deuda americana, la cual el pasado agosto ya había sido incrementada, lo que de seguro hará reverdecer las discusiones en el Congreso americano sobre el tema y probablemente se convertirá en una factura que cobraran los republicanos en medio de la campaña presidencial estadounidense.
La escalada de tensiones irano estadounidenses se incrementaron en el transcurso de la semana tras la advertencia del comandante de las fuerzas armadas de Irán, Ataollah Salehi, que advirtió a EEUU que de regresar el portaviones USS John C. Stennis al estrecho de Ormuz habría “medidas de respuesta”.
En todo esto no hay que olvidar que los rumores de intervención de EEUU en Irán no son nuevos, sólo recordar que en agosto de 2010 el jefe del Estado Mayor Conjunto de los EEUU, Mike Mullen, dio a conocer que había finalizado la elaboración de un plan para atacar Irán cuando fuere necesario.
En este escenario tampoco hay que obviar los intereses geopolíticos en juego sobre todo el que tiene que ver con las aportaciones petroleras que Irán hace a China y el potencial involucramiento de Rusia a favor de Irán en un escenario de intervención occidental en la zona, algo reseñado esta semana por el portal “la Voz de Rusia”.
En todo esto no hay que olvidar que los rumores de intervención de EEUU en Irán no son nuevos, sólo recordar que en agosto de 2010 el jefe del Estado Mayor Conjunto de los EEUU, Mike Mullen, dio a conocer que había finalizado la elaboración de un plan para atacar Irán cuando fuere necesario.
En este escenario tampoco hay que obviar los intereses geopolíticos en juego sobre todo el que tiene que ver con las aportaciones petroleras que Irán hace a China y el potencial involucramiento de Rusia a favor de Irán en un escenario de intervención occidental en la zona, algo reseñado esta semana por el portal “la Voz de Rusia”.