lunes, abril 03, 2006

Gobierno nacional y local ordena redesplazamiento de personas

Julio de 2006
El periódico el Tiempo de la ciudad de Bogotá(1), recoge la percepción del Tema tanto del Municipio de Medellín como de la Nación sobre la necesidad de "localizar" en un lugar mas salubre los pobladores de Moravia. Y pensaran, que compromiso social el que expresan estos entes, en torno al bienestar de la población.

Un contexto
Medellín también es Colombia, y su composición de pobres corresponde de manera proporcional a los indicadores nacionales, aproximadamente un 80% de población en estado de pobreza, entre otros resultado como lo reporta el Tiempo de las sucesivas oleadas de personas del campo obligadas a salir de sus regiones consecuencia de la expropiación violenta de sus tierras efectuada por grupos paramilitares como lo referencia uno de los últimos informes la Procuraduría General sobre el tema del desplazamiento forzado en el país.

Estos campesinos y sus familias, luego de ser diezmados de sus seres queridos por cuenta de la generalización de las masacres, esas de los cementerios clandestinos que hoy se exhuman en unos 26 departamentos del país, y luego de las vejaciones a las que son sometidas sus esposas e hijos, son lanzados a las ciudades. En consecuencia a la llegada a las zonas urbanas su composición es esencialmente mujeres, y niños.

Estos últimos estertores de fami-lia que debiesen ser reivindicados por el Estado como ciudadanos de derechos, y a quienes por la omisión del mismo en la protección de su dignidad, estabilidad, propiedad, y vida debieran ser acogidos a plenitud por todas y cada una de las instituciones del Estado en la idea de "reparar" lo sucedido, son desconocidos, y al contrario estigmatizados, obligados a huir nuevamente a las periferias, los basureros, los retiros de quebradas, las tierras mas accidentadas para sus asentamientos urbanos.

Están en estos lugares porque no poseen empleo, normalmente en medio de prevalentes tasas de desnutrición, viven de los alimentos que recogen en el recorrido-caminatas diarias, que se planifican dividiendo la ciudad por sectores- pidiendo limosnas, casa por casa. Esas mismas personas, son las que presa de su necesidad caen en las redes de prostitución de la ciudad, o que a través de los prestamos particulares del tipo gota a gota, expoliados al 10% día, colocan un ventorrillo en el centro de la ciudad para ser luego perseguidos por el "Grupo de Defensores del Espacio Público", organización legal coactiva del resorte de la Secretaria de Gobierno del Municipio.

Se asientan en los lugares que conocemos, porque no poseen recursos con los cuales solventar el pago de una renta, menos aún la adquisición de una propiedad, o el pago de los impuestos. Están en estos lugares no porque así lo hallan deseado sino como consecuencia de la historia que se relata.

Ahora los van a re-desplazar, y el temor que les embarga gira en torno a su incapacidad económica para cubrir obligaciones derivadas de la adquisición o renta de otra vivienda, el pago de servicios [públicos], los impuestos... Es ese 80% de la población pobre que los gobiernos nacional y local intentan introducir bajo la alfombra, porque los turistas que se prevé tomaran el Metro circunvalara Moravia, el viejo basurero, con sus casuchas de desechos, desnutrición a flor de piel, y las ropas laídas y de segunda en los estendederos de las casas, esas de única habitación 2x2 mt.

Es un pretexto.
No hay interés en la salubridad de esas personas, porque el proyecto destinado al centro de la ciudad y que se expande a Moravia habla de "recuperar" estas zonas. Re-cuperar de que, de quien? De los pobres, de los ventorrillos, esos que con la ayuda protagónica del Estado se han podido constituir. El proyecto habla de motivar la llegada de turistas del exterior, pero habrá que preguntar como esto es posible cuando existe una advertencia del Departamento de Estado de los EEUU de que en Colombia no se recomienda ni pernoctar, por ser uno de los lugares mas peligrosos del mundo?

De seguro, nadie desea vivir en un basurero, como cientos de miles de personas no desean vivir en las zonas inestables, y técnicamente no urbanizables de las laderas de las montañas. Lo que sucede es que las zonas planas y aptas para la vivienda son por sus costos inaccesibles consecuencia del acaparamiento, y en este sentido, destinadas al oprobioso fundamento de la especulación inmobiliaria, la que se explica a través del grillete financiero de 30 años de pagos sin garantía de obtener algún día un “derecho” de propiedad.

Mucho de interés tiene en este proyecto de "Embellecimiento Urbano" la asociación Fajardo-Sindicato Antioqueño; grandes plazas de estructuras y acabados previsiblemente con el hormigón de la Cementera Argos, y la ingeniería de Integral.co. El ensamble es semejante al que se efectuó con Transmilenio Bogotá con Peña-losa; tu me financias y yo te contrato, tu me financias, y yo desplazo, y violo los derechos de las personas pobres, y humildes, como garantía de la vejación ad infinitum.
(1) Para evitar tragedia 10 mil personas seran trasteadas, el tiempo, Bogotá, 7 de julio de 2006, información general, pag, 1-12.