martes, abril 10, 2012

Drogas bajo cero

Esta semana se lleva a cabo en Cartagena, Colombia, la Cumbre de las Américas y uno de los temas que se abordará tiene que ver con la discusión sobre la orientación que posee actualmente la política antidrogas establecida en el mundo por parte de Estados Unidos.

Una de las principales críticas que se hace a esta política tiene que ver con el énfasis que se coloca a las medidas coercitivas de control respecto de la producción y tráfico de estupefacientes, para lo cual en el balance de la “guerra contra las drogas”, se han dispuesto el mayor volumen de recursos, mientras resulta marginal tanto el enfoque como la disposición de recursos para el tratamiento de los consumidores, lo que ha quedado en manos de los gobiernos y que explica la disparidad de políticas sanitarias y de recursos financieros existentes en los países en vías de desarrollo respecto de los países desarrollados.

La otra critica tiene que ver con los pocos resultados en materia de reducción real de cultivos ilícitos, producción y tráfico de drogas, y en consecuencia, como el mercado de estupefacientes alimenta la violencia en diversos países y regiones del mundo, que en lo que atañe a las Américas, sobre sale la violencia articulada al mercado de la cocaína en México y Colombia y respecto de las regiones Centroamérica.

Pero a estos elementos, que por lo pronto se ha adelantado serán abordados en la Cumbre, se omite otro de gran importancia y que tiene que ver con la estimación cierta respecto de los balances de esta economía.

Hace poco, el portal Narcoleaks dio a conocer un informe donde tomando información oficial publicada por Naciones Unidas, el Departamento de Estado de los Estados Unidos y datos obtenidos de agencias y reportes de medios de comunicación del mundo, evidencia como la estimación de la producción de cocaína tiende a emparejarse con las incautaciones. En un comparativo, establecen como las incautaciones a escala global de este producto en 2011 es 774,7 toneladas mientras su producción mundial en 2009, y según el Departamento de Estado de los Estados Unidos, era de 770 toneladas.

Suma bajo cero? No parece. En un artículo del mismo portal firmado por Sando Donati, y basado en información colectada en internet sobre incautaciones de droga provenientes de Colombia resulta el estimativo de que la producción del país andino en 2010 no es de 350 toneladas como establece la ONU, ni de 290 toneladas en cifras del Departamento de Estado de los Estados Unidos, sino un guarismo que oscila entre las 2500 y 3000 toneladas!

De ser ciertos estos cálculos, en Colombia la participación del mercado de las drogas en el PIB no sería de 2,5% como apuntan algunos analistas sino del 25% del mismo, es decir una cuarta parte, algo para tener en cuenta conocido que en la Cumbre, como lo ha manifestado la canciller colombiana Maria Angela Holguin, no se presentará cambio alguno en materia de la política antidrogas que actualmente se aplica en el Continente.

lunes, marzo 19, 2012

Los altos precios del petróleo

El mundo se enfrenta ahora a los efectos de la permanencia de los precios del crudo por encima de los 100 dólares que según cálculos mes a mes superan esta barrera desde marzo de 2011, es decir cerca de un año.

No es un periodo despreciable y es el mayor espacio de tiempo que el precio del barril de crudo WTI en dólares permanece por encima de esta cota en su historia.

Ahora bien, los altos costos del oro negro que se presentaron entre marzo y agosto de 2008, fue un condimento esencial de la crisis financiera internacional que sobrevino a la postre y que hoy permanece latente tanto en Estados Unidos como en Europa Occidental, lo que para The Wall Street Journal es el nubarrón que se contrapone a las recientes buenas noticias que se han presentado a los dos lados del Atlántico, como la negociación de la deuda griega y los síntomas de reanimación de la economía estadounidense.

Tampoco hay que olvidar la inflación que sobrevino a los incrementos de los precios del crudo respecto de las alzas que mostraron un buen grupo de materias primas y los alimentos, factores estos que apalancaron una lluvia de manifestaciones en Medio Oriente y que derivaron en los levantamientos que fueran acuñados por los mass media como la primavera árabe y que representan puntos actuales de inestabilidad social y política que bien pudieran tener un nuevo capítulo ante potenciales escaladas de los precios de los productos básicos.

Al otro lado del Mediterráneo, Europa Occidental, es otro punto a observar porque los precios de los combustibles se mezclan con las protestas sociales que esta semana agobiaron a Italia, Francia, Grecia e Inglaterra consecuencia de los recortes presupuestarios que dichos países han puesto en marcha debido a la crisis de la deuda soberana y a los problemas de déficit fiscal, temas que se vuelven más complejos dada la tasa de crecimiento económico que se prevé para Europa este año y que según el Fondo Monetario Internacional se localizará entorno al -0,5%.

Sin duda los precios de los hidrocarburos serán centralidad en los debates electorales que ya comienzan en EEUU y Francia.

Por su parte, la política de los principales bancos del mundo destinada a sacar la economía global de la crisis aceitando los artríticos eslabones del sistema financiero internacional con liquidez también podría verse diluida, y como señalan algunos economistas servir de acicate al fantasma del “double dip”.

miércoles, enero 04, 2012

No hay pausa a la conflictividad

Comienza la primera semana del año y, como el mundo de la geopolítica no se detiene igual el primer mandatario de EEUU, Barack Obama, sigue dando aire al pulso con Irán así sea desde su sitio de veraneo en Hawái, desde donde dio a conocer las medidas que acentúan el bloqueo económico que EEUU viene desarrollando contra el estado islámico de tiempo atrás y que ahora busca afectar el mercado petrolero iraní.

Las medidas anunciadas se dan semanas después de la aprobación de medidas similares en el seno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas también en contra de la nación del medio oriente y a las que sólo se opuso Turquía y Brasil, y que se proponen por parte de Occidente so pretexto del potencial desarrollo de la bomba nuclear por parte del gobierno de Ahmadineyad.

La respuesta del lado iraní tampoco se ha hecho esperar, y así es como la prensa internacional interpreta las maniobras militares que la guardia revolucionaria iraní ha realizado esta semana en el estrecho de Ormuz, una región por donde circula alrededor del 16% del crudo que se produce diariamente en el mundo, pero que tiene mayor sensibilidad por los suministros que tienen dirección a India y China.

El efecto más importante por el momento está representado en el alza del precio del barril de petróleo que ayer supero la barrera de los cien dólares, un precio que amenaza con agravar la ya difícil situación por la que pasan los países industrializados y que puede volver papel mojado sus políticas de reducción del déficit público y de endeudamiento. Como ejemplo, el presidente Obama, la pasada semana reconoció como necesaria una nueva ampliación del techo de la deuda americana, la cual el pasado agosto ya había sido incrementada, lo que de seguro hará reverdecer las discusiones en el Congreso americano sobre el tema y probablemente se convertirá en una factura que cobraran los republicanos en medio de la campaña presidencial estadounidense.


La escalada de tensiones irano estadounidenses se incrementaron en el transcurso de la semana tras la advertencia del comandante de las fuerzas armadas de Irán, Ataollah Salehi, que advirtió a EEUU que de regresar el portaviones USS John C. Stennis al estrecho de Ormuz habría “medidas de respuesta”.

En todo esto no hay que olvidar que los rumores de intervención de EEUU en Irán no son nuevos, sólo recordar que en agosto de 2010 el jefe del Estado Mayor Conjunto de los EEUU, Mike Mullen, dio a conocer que había finalizado la elaboración de un plan para atacar Irán cuando fuere necesario.

En este escenario tampoco hay que obviar los intereses geopolíticos en juego sobre todo el que tiene que ver con las aportaciones petroleras que Irán hace a China y el potencial involucramiento de Rusia a favor de Irán en un escenario de intervención occidental en la zona, algo reseñado esta semana por el portal “la Voz de Rusia”.