Mientras las divergencias políticas sugeridas en la cumbre de Bariloche Argentina, que revirtieron en un protagonismo del presidente Uribe por su decisión de retar a los demás países sudamericanos con los facturados efectos negativos para la economía colombiana como la ampliación del grupo de productos vetados en el comercio entre Venezuela y Colombia como la papa, y la caña colombiana, el frente de batalla de la Casa de Nariño ahora se concentra en disminuir el ruido generado por el escándalo del proyecto agro ingreso seguro.
El presidente ha llamado a la bancada Uribista a defender sin reparo las políticas gubernamentales en el sector rural, y al ministro de agricultura a enfrentar con “berraquera” el escándalo que sugiere la sistematicidad de la corrupción en la administración de dicha cartera, y la moción de censura que impulsa el Partido Liberal, y el Polo Democrático en su contra.
La reacción gubernamental busca como en el caso de Unasur proteger la favorabilidad presidencial en encuestas, lo que con resultados exitosos puede observarse. Mientras antes de la cumbre de Bariloche Argentina las alarmas se encendían consecuencia de las revelaciones de la encuesta de Gallup en la que se evidenciaba una tendencia descendente en la favorabilidad del presidente, tras la misma, y conocida la encuesta de IPSOS, Uribe nuevamente no solo aligera su caída, sino que recupera su favorabiliad al nivel del 63%, no es por ello gratuito el interés del presidente en colocar compresas de hielo en los medios al caso agro ingreso seguro, que comienza a salpicar al gobierno, y a uno de sus candidatos para el plan operación avispa del Uribismo en caso de no existir reelección presidencial.
No obstante las medidas adoptadas se sugieren contraproducentes. Los 15 minutos otorgados en el pasado consejo comunitario al ex ministro Arias para explicar los hechos de corrupción presentados durante su administración, y la censura de prensa que exhibe el primer diario en tiraje en Colombia, el Tiempo, al retirar de su publicación a la analista Claudia López, no han hecho más que ofrecer munición a quienes críticamente controvierten al gobierno y a sus aliados en los medios de comunicación, un hilo conductor que ha servido de amplificación a nuevas revelaciones sobre agro ingreso seguro como que algunas inversiones de este programa en el nivel de ejecutadas en la práctica no existen, y a que la purga de los críticos del gobierno se extiende a otros periódicos como el diario el Colombiano de Medellín.
Del lado de los Uribistas no reeleccionistas las apuestas están cifradas en los resultados de próximos censos de opinión al respecto de la candidatura de Sergio Fajardo, lo que de mantener su tendencia al descenso en cuanto a su favorabilidad electoral obligará estos sectores a jugársela de lleno en torno del Partido Liberal, buscando debilitar al candidato del Polo Democrático previendo que ante una posible consulta interpartido, el eje del acuerdo político tenga mayor énfasis en el proyecto de izquierda democrática impulsado por Gustavo Petro.
El presidente ha llamado a la bancada Uribista a defender sin reparo las políticas gubernamentales en el sector rural, y al ministro de agricultura a enfrentar con “berraquera” el escándalo que sugiere la sistematicidad de la corrupción en la administración de dicha cartera, y la moción de censura que impulsa el Partido Liberal, y el Polo Democrático en su contra.
La reacción gubernamental busca como en el caso de Unasur proteger la favorabilidad presidencial en encuestas, lo que con resultados exitosos puede observarse. Mientras antes de la cumbre de Bariloche Argentina las alarmas se encendían consecuencia de las revelaciones de la encuesta de Gallup en la que se evidenciaba una tendencia descendente en la favorabilidad del presidente, tras la misma, y conocida la encuesta de IPSOS, Uribe nuevamente no solo aligera su caída, sino que recupera su favorabiliad al nivel del 63%, no es por ello gratuito el interés del presidente en colocar compresas de hielo en los medios al caso agro ingreso seguro, que comienza a salpicar al gobierno, y a uno de sus candidatos para el plan operación avispa del Uribismo en caso de no existir reelección presidencial.
No obstante las medidas adoptadas se sugieren contraproducentes. Los 15 minutos otorgados en el pasado consejo comunitario al ex ministro Arias para explicar los hechos de corrupción presentados durante su administración, y la censura de prensa que exhibe el primer diario en tiraje en Colombia, el Tiempo, al retirar de su publicación a la analista Claudia López, no han hecho más que ofrecer munición a quienes críticamente controvierten al gobierno y a sus aliados en los medios de comunicación, un hilo conductor que ha servido de amplificación a nuevas revelaciones sobre agro ingreso seguro como que algunas inversiones de este programa en el nivel de ejecutadas en la práctica no existen, y a que la purga de los críticos del gobierno se extiende a otros periódicos como el diario el Colombiano de Medellín.
Del lado de los Uribistas no reeleccionistas las apuestas están cifradas en los resultados de próximos censos de opinión al respecto de la candidatura de Sergio Fajardo, lo que de mantener su tendencia al descenso en cuanto a su favorabilidad electoral obligará estos sectores a jugársela de lleno en torno del Partido Liberal, buscando debilitar al candidato del Polo Democrático previendo que ante una posible consulta interpartido, el eje del acuerdo político tenga mayor énfasis en el proyecto de izquierda democrática impulsado por Gustavo Petro.