La cuarta semana del mes de noviembre de 2008 el primer ministro ruso Dimitri Medvedev realizó un
periplo por Iberoamérica que incluyó la visita a Portugal, Brasil, Venezuela, Cuba, y la participación en la cumbre del foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico en Perú.
Contrario a la era de la Cortina de Hierro cuando la diplomacia rusa en Iberoamérica se soportaba en el contacto con los grupos insurgentes, la creación e impulso de los partidos comunistas, y la expansión de su influencia a través de la proyección del socialismo, la Rusia del siglo XXI disputa sus espacios geopolíticos en la arena de otros países capitalistas, la apertura de relaciones comerciales, las facilidades en cuestión de inversiones en sectores estratégicos como la energía, el apoyo al desarrollo de la astronáutica, o la industria militar.
La materialización de lo que Rusia denomina un relanzamiento de su geopolítica en América puede resumirse en acuerdos económicos como los logrados en Cuba donde la compañía rusa Inter. RAO EES y la Unión Eléctrica de dicho país acordaron fundar una empresa dedicada a la modernización de centrales hidroeléctricas y termoeléctricas. En Venezuela PDVSA y el consorcio ruso integrado por Rosfnet, Gazprom, Lukoil, TNK-BP y Surgutneftegaz firmaron un acuerdo de principios para la explotación de petróleo con destino a Europa, EE.UU y China. Por su parte la empresa rusa Ilyushin Finance Co, y la venezolana Veximca C.A acordaron el suministro de aviones rusos IL-96-300, y más recientemente el pasado 6 de febrero se aprobó el acuerdo intergubernamental sobre la creación del Banco Ruso-Venezolano del que participará el banco VTB y el Gazprombank destinado al financiamiento del desarrollo de infraestructura y explotación de recursos como petróleo, gas, industria minera, metalurgia, construcciones mecánicas y petroquímica.
Con la república de Argentina existen acuerdos en áreas energética, bancaria, geológica, empresarial y energía atómica. En el sector petrolero la rusa Lukoil y la empresa Argentina de energía(Enarsa) suscribieron acuerdos que incluyen suministros a Buenos Aires de derivados del petróleo por parte de la empresa rusa.
En su paso por Brasil los mandatarios Lula da Silva y Medvedev firmaron un convenio de cooperación técnico militar, mientras el presidente de la potencia sudamericana correspondía haciendo público el apoyo al ingreso de Rusia a la Organización Mundial del Comercio(OMC).
En el orden de los medios de comunicación se reveló que en el primer semestre de 2009 se hará el lanzamiento de una señal rusa de televisión originada en Panamá, destinada a facilitar un flujo informativo con clave en Moscú, y con destino América Latina.
La redención económica latinoamericana prometida tras la década perdida de los años ochentas, que nunca llegó, representa uno de los mayores lastres al rol de dirección económica y política de Estados Unidos en la región, lo que explica la constante en los relevos políticos desde 1999, que inicia con Chávez en Venezuela, abarca el Cono Sur, y hoy se expande en Centroamérica con Nicaragua, Honduras, y Salvador, y tiene ahora un nuevo capítulo con la apertura y estrechamiento de relaciones entre Latinoamérica, y Rusia.
Al parecer los efectos de los reveses de la política de Estados Unidos en Europa Oriental con el impulso de las revoluciones de terciopelo, en Ucrania, o Bielorrusia, la fallida aventura militar en el Caúcaso, o las tentaciones de intervención en Irán destraban una caja de pandora que coloca como una de sus piezas importantes del ajedrez mundial al continente americano y que por lo visto en las acciones de la potencia euroasiática tiene un mensaje doble si se superpone la opción comercial con la misión del convoy militar encabezado por el buque Pedro el Grande en medio de su exploración del puente marítimo entre Venezuela y Cuba en el Mar Caribe.
periplo por Iberoamérica que incluyó la visita a Portugal, Brasil, Venezuela, Cuba, y la participación en la cumbre del foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico en Perú.Contrario a la era de la Cortina de Hierro cuando la diplomacia rusa en Iberoamérica se soportaba en el contacto con los grupos insurgentes, la creación e impulso de los partidos comunistas, y la expansión de su influencia a través de la proyección del socialismo, la Rusia del siglo XXI disputa sus espacios geopolíticos en la arena de otros países capitalistas, la apertura de relaciones comerciales, las facilidades en cuestión de inversiones en sectores estratégicos como la energía, el apoyo al desarrollo de la astronáutica, o la industria militar.
La materialización de lo que Rusia denomina un relanzamiento de su geopolítica en América puede resumirse en acuerdos económicos como los logrados en Cuba donde la compañía rusa Inter. RAO EES y la Unión Eléctrica de dicho país acordaron fundar una empresa dedicada a la modernización de centrales hidroeléctricas y termoeléctricas. En Venezuela PDVSA y el consorcio ruso integrado por Rosfnet, Gazprom, Lukoil, TNK-BP y Surgutneftegaz firmaron un acuerdo de principios para la explotación de petróleo con destino a Europa, EE.UU y China. Por su parte la empresa rusa Ilyushin Finance Co, y la venezolana Veximca C.A acordaron el suministro de aviones rusos IL-96-300, y más recientemente el pasado 6 de febrero se aprobó el acuerdo intergubernamental sobre la creación del Banco Ruso-Venezolano del que participará el banco VTB y el Gazprombank destinado al financiamiento del desarrollo de infraestructura y explotación de recursos como petróleo, gas, industria minera, metalurgia, construcciones mecánicas y petroquímica.
Con la república de Argentina existen acuerdos en áreas energética, bancaria, geológica, empresarial y energía atómica. En el sector petrolero la rusa Lukoil y la empresa Argentina de energía(Enarsa) suscribieron acuerdos que incluyen suministros a Buenos Aires de derivados del petróleo por parte de la empresa rusa.
En su paso por Brasil los mandatarios Lula da Silva y Medvedev firmaron un convenio de cooperación técnico militar, mientras el presidente de la potencia sudamericana correspondía haciendo público el apoyo al ingreso de Rusia a la Organización Mundial del Comercio(OMC).
En el orden de los medios de comunicación se reveló que en el primer semestre de 2009 se hará el lanzamiento de una señal rusa de televisión originada en Panamá, destinada a facilitar un flujo informativo con clave en Moscú, y con destino América Latina.
La redención económica latinoamericana prometida tras la década perdida de los años ochentas, que nunca llegó, representa uno de los mayores lastres al rol de dirección económica y política de Estados Unidos en la región, lo que explica la constante en los relevos políticos desde 1999, que inicia con Chávez en Venezuela, abarca el Cono Sur, y hoy se expande en Centroamérica con Nicaragua, Honduras, y Salvador, y tiene ahora un nuevo capítulo con la apertura y estrechamiento de relaciones entre Latinoamérica, y Rusia.
Al parecer los efectos de los reveses de la política de Estados Unidos en Europa Oriental con el impulso de las revoluciones de terciopelo, en Ucrania, o Bielorrusia, la fallida aventura militar en el Caúcaso, o las tentaciones de intervención en Irán destraban una caja de pandora que coloca como una de sus piezas importantes del ajedrez mundial al continente americano y que por lo visto en las acciones de la potencia euroasiática tiene un mensaje doble si se superpone la opción comercial con la misión del convoy militar encabezado por el buque Pedro el Grande en medio de su exploración del puente marítimo entre Venezuela y Cuba en el Mar Caribe.