Precisamente hoy se está celebrando la reunión del grupo BRICS de países paralela al encuentro convocado anualmente por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial en Washington, y representa un intento sutil de correr "la butaca” a las instituciones de Bretton Woods, en cuanto al manejo de la crisis económica mundial, ahora centrado en Europa. De hecho el grupo BRICS, consecuente con sus balances financieros superavitarios, tienen una de las herramientas fundamentales para mitigar la tormenta económica global.
La sola idea ha causado escozor, y el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, declaró que los BRICS no son la panacea de Europa, mientras la directora gerente del Fondo Monetario, Christine Lagarde, cuestionó las posibilidades de esta agrupación, afirmando que tales países no deben limitarse a comprar títulos “considerados por todos como seguros”, en referencia a la declaración hecha por el ministro de hacienda de Brasil, quien reconoce que el financiamiento se hará a través de países como Alemania e Inglaterra.
Los críticos de la decisión agregan que un acuerdo de este tipo no será gratuito, y que detrás está el interés de China de obtener el carácter de “economía de mercado” lo que le otorgará nuevas prerrogativas en el caso de disputas comerciales. Al respecto, el primer ministro de China, Wen Jiabao, reconoció que sería la forma como “un amigo trata a otro amigo”.
Aunque no existe una postura oficial por parte de EEUU sobre esta situación, no parece al margen la decisión del gobierno Obama respecto de aprobar la venta de equipos bélicos por 4.200 millones de dólares a Taiwán, y dada a conocer la pasada semana por The Washington Times, cuando precisamente se filtro la reunión de los BRICS. Taiwán recibirá por este concepto 66 aviones de guerra F16 C/D modernizados, los que se sumaran a la flotilla que la fuerza aérea de la isla ya posee, y que asciende a 388 aeronaves.
Este factor geoeconómico es importante porque incide incluso en las aventuras militares, hoy actualizadas por Occidente. Probablemente, la opción del Consejo Nacional de Transición en Libia de respetar las inversiones de China y Rusia en dicho país, quizás también tenga que ver con las negociaciones del paquete de ayuda financiera que los BRICS tramitan con los países europeos.
Ya se ha mencionado de las inversiones de China en Inglaterra y Alemania, pero no hay que olvidar que el presidente de Francia, Nicolas Sarcozy, viajó “intempestivamente” el pasado 25 de agosto a Beijing, con el fin de entrevistarse con el presidente de China, Hu Jintao. Los temas, como era de esperarse, fueron Libia y la crisis europea.