viernes, agosto 14, 2009

Un clima político adecuado

Así lo comentó el presidente Álvaro Uribe en reunión con los congresistas del partido de la U en la que llamó a la coalición de gobierno a aprobar el proyecto de reelección presidencial y de su interés en participar como candidato a la primera magistratura para el periodo 2010-2014, una extensión de su mandato que sobreviene al año 2002.

Era algo previsible. El fin de semana pasado, mientras Uribe desarrolla su agenda sudamericana con el fin de explicar la decisión al respecto de los acuerdos logrados entre Bogotá y Washington en donde se prevé la utilización de bases colombianas por el ejército de Estados Unidos, y que generara malestar, con excepción de Perú, en los países de la UNASUR, paralelamente se adelanta en Bogotá la reunión entre el secretario general de la presidencia Bernardo Moreno y Andrés Felipe Arias con miras a recomponer la coalición de gobierno que despeje el camino a la reelección presidencial.

Parte crucial de esta escena lo cifraba modificar el rechazo de la ANDI, la iglesia y Obama de la reelección presidencial cosechado semanas antes, lo que en el ambiente caldeado por las declaraciones de Chávez de interrumpir las relaciones comerciales con Colombia, y de Ecuador, con la puesta en marcha de salvaguardias a más de 1300 productos de exportación, sirvió al objeto de recrear un “clima” que permitió la adhesión de los gremios económicos al gobierno colombiano por motivos del interés nacional, y el acercamiento de Obama quien terminó por justificar el acuerdo militar entre Colombia y EE.UU. Esta semana el representante colombiano ante la santa sede Monseñor Darío Castrillón defendió el acuerdo militar colomboestadounidense.

Es por esto mismo que las tensiones auguran ser una constante en los Andes a futuro, con precedentes desde mayo de 2004 en Venezuela cuando fueron capturados un grupo de paramilitares colombianos en Caracas, y en enero de 2005 con el rapto del guerrillero de las FARC Rodrigo Granda también en Caracas, y que terminara en manos de las fuerzas militares colombianas en la frontera. La mayor zozobra se genero en marzo de 2008 con la intervención de fuerzas colombianas en territorio Ecuatoriano en la Operación Fénix, en la que se diera muerte al número 2 de las FARC Raúl Reyes.

Ahora bien, en la actualidad las razones de estado para replicar de nuevo el modelo Operación Fénix, son acogidas por los candidatos presidenciales Andrés Felipe Arias, o del mismo Juan Manuel Santos, lo que contribuye a generar aún más suspicacías entre los vecinos.

Colombia no esta en el mejor lugar para hablar al mundo de desprevención política, como cuando menciona que no se emplazaran nuevas bases, sino que se desarrolla un acuerdo de cooperación con EE.UU., y nada ayuda una diplomacia paralela que impulsa la recriminación entre los países por vínculos con organizaciones ilegales como las FARC con Ecuador, o Venezuela para luego echar por la borda el derecho internacional, en tanto ello nos acerca cada vez más a un conflicto internacional, y es conocido que una guerra cualquiera que ella sea, se sabe cuando y como comienza, pero no el como y cuando se termina.

El punto medio quizás sea el que se presentó durante el nacimiento del Consejo Sudamericano de Defensa con la condena a la lucha armada y las guerrillas colombianas, y a su vez, el rechazo a la injerencia extranjera, consentida o no, para incluir el eje de la controversia de los países sudamericanos que consideran el acuerdo entre Colombia y Estados Unidos como una decisión que directamente les afecta.