martes, octubre 25, 2011

Timonazo

Resulta paradójico que apenas firmado el tratado de libre comercio de EEUU con Colombia por parte de la administración Obama, la negativa del gobierno cafetero a apoyar la creación de un estado palestino, y luego de reafirmada la postura colombiana favorable respecto de la intervención de la Otan en Libia y de la muerte de Muamar Gadafi , ayer, en reunión de los cancilleres Maduro de Venezuela, y Holguin de Colombia, se avanzara en la ampliación del comercio entre los dos países, congelado desde las tensiones surgidas entre el anterior gobierno colombiano del presidente Uribe, y el gobierno Chávez.

Y hay que decir que los temas comerciales, son del todo sensibles e incluye la apertura de estudios sobre la viabilidad de un oleoducto de 3000 kilómetros de distancia, básicamente sobre territorio colombiano, y que uniría la faja del Orinoco en Venezuela y el puerto de Tumaco en Colombia, con el objetivo de facilitar el comercio del crudo del país vecino especialmente con China. De hecho, la nación asiática ha mostrado el interés de participar en la financiación del proyecto.

De resaltar, que en semanas estaba definida la expiración de los acuerdos comerciales colombo venezolanos en el marco de la Comunidad Andina de Naciones(CAN), y la reunión de los cancilleres sello no solo la ampliación temporal del mismo, sino que compromete la confección de un nuevo acuerdo comercial entre los países, utilizando como referente la Asociación Latinoamericana de Integración(ALADI).

De entrada, Venezuela ha dado a conocer la ampliación del volumen de ventas de gasolina a las regiones colombianas de Norte de Santander, y anunció que esta política se ampliará a los departamentos de Vichada, Guainía y Arauca. Por su parte, Colombia se comprometió a extender los plazos de suministros de gas a Venezuela, que expiraban a fin de 2011, por dos años más.

Todo esto es un verdadero timonazo. Pese a que los acuerdos comerciales en el marco de la CAN estaban vigentes, el comercio binacional entre los países pasó de 7000 millones dólares en 2008 a sólo 1700 millones dólares en 2010, y escenificó la política venezolana de deslocalizar sus importaciones desde Colombia con terceros países, lo que rompió el mito de los comerciantes colombianos respecto de su creencia que hablaba de la dependencia que Venezuela tenía de sus productos manufacturados y agrícolas.

Sin duda, la emergencia de China tiene mucho que ver en todo esto, ello conocido los buenos ojos con lo que se mira a la potencia oriental tanto desde Venezuela como desde Cuba, países que sincronizan franjas importantes de su política exterior. En este sentido, hay que articular a estos acontecimientos la visita que recientemente realizó el vicepresidente colombiano Angelino Garzón a la Habana, donde relanzó las relaciones diplomáticas, comerciales y culturales con la nación antillana.

Son líneas gruesas las que acompañan la decisión. La pasada semana, el ex presidente de Cuba, Fidel Castro, en su columna reflexiones de Fidel, hizo mención no solo a la historia común que tienen Colombianos y venezolanos, sino también a la posibilidad de que Colombia se beneficie de las potencialidades estratégicas que posee Venezuela.