miércoles, noviembre 02, 2011

Narcotráfico y Latinoamérica

Los estudios que relacionan la violencia y el narcotráfico en Latinoamérica han logrado superar la prevención que hacían ver las políticas contra las drogas como una mera representación de la injerencia de los Estados Unidos, descalificando de plano los efectos reales que esta problemática ejercía en la seguridad y en la democracia de los estados, y está abriendo paso a la elaboración de políticas locales antinarcóticos dinamizando, a su vez, los mecanismos internacionales de cooperación judicial y de inteligencia en la región.

Tradicionalmente Colombia, y más recientemente México, son los países que centralizaban las medidas más severas en lucha contra las drogas a nivel continental, con una influencia considerable de EEUU, sin embargo, aunque con enfoques locales, hoy es posible observar la puesta en marcha de actividades contra el tráfico de drogas en Venezuela, específicamente la interdicción aérea, o la acción contra los cultivos ilícitos en Bolivia y Perú.

Por su parte, la cooperación entre autoridades de Colombia con Brasil, México, Venezuela y Ecuador ha permitido no solo la captura de capos sino facilidades para la judicialización en los países.

Los tratados de extradición con EEUU, siguen siendo un tema por resolver, sobre todo porque la justicia estadounidense funge como una especie de tribunal de última instancia, por lo que los requerimientos judiciales de extradición en la dirección norteamérica-latinoamerica técnicamente son inoperables.

Cabe resaltar, que el escenario actual respecto de las políticas antinarcóticos en Latinoamérica, ha sido aclimatado con el debate sobre la legalización del consumo de drogas, y de la necesidad de superar la criminalización que se hace de los consumidores de estupefacientes, promoviendo medidas en el nivel de la salud pública como mecanismo para mitigar la problemática.

No es un tema desdeñable. Según el informe “Estimating illicit financial flows resulting from drug trafficking and other transnational organized crimes” elaborado por la oficina contra las drogas y el delito de Naciones Unidas, y dado a conocer este año, el negocio de la cocaína movilizó en el año 2009 a escala mundial alrededor de 60 mil millones de euros, y continua el documento, la mayor parte de estos beneficios es blanqueado en Norteamérica y Europa, apalancados mediante cuentas bancarias en paraísos fiscales localizados en islas del Mar Caribe.