domingo, agosto 21, 2011

Fin de la postguerra

La crisis actual del mundo financiero, de hecho, está relacionado con la crisis de las instituciones de Bretton Woods, sobre todo si se comprende que el financiamiento de Estados Unidos y de buena parte de los países desarrollados se “socializó” en el mundo con ayuda del Fondo Monetario, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio desde la postguerra.

Pero esta situación, que orientó la edificación del sistema económico contemporáneo está cambiando paulatinamente. China por ejemplo, se ha rehusado a revaluar su moneda, un factor que ha impulsado en la última década sus exportaciones y que ha permitido a la nación oriental mantener la tasa de crecimiento económica más alta del mundo. De esta forma, los volúmenes de ganancias chinas ahora son parte fundamental del financiamiento de Estados unidos y en el corto plazo se prevé que lo serán para el caso de los países de Europa occidental.

Pero la rotura de Bretton Woods y la emergencia de China trae nuevos efectos: los precios internacionales de las materias primas se han elevado.

Detrás de China viene otro grupo de países que se están beneficiando de los buenos precios de los commodities lo que se correlaciona con las estimaciones del Fondo Monetario Internacional, que prevé que el PIB combinado de los países emergentes alcance a su equivalente de los países industrializados en 2018, cuando en 1990 esta relación era favorable en 4 veces a estos últimos, una inflexión en la historia de la economía mundial.

A esto hay que agregar otro problema. Hace poco en una entrevista a The Wall Street Journal, Nouriel Roubini, economista de la Universidad de Nueva York afirmaba que Karl Marx tenía razón. Recordaba que no es posible trasladar indefinidamente ingresos del trabajo al capital sin que ello termine por afectar la demanda agregada, una situación que igualmente debe ser abordada si se desea reactivar las economías industriales en función de sus mercados locales. Pero hasta donde está sola idea servirá para domeñar el capitalismo salvaje?

Es como pensar que el diseño de una nueva economía global esta a la vuelta de la esquina. Sin embargo es una necesidad apremiante, sobre todo si allí se buscase racionalizar el uso de los recursos naturales dado que son cada vez más escasos y su consumo actual esta espoleando la puesta en marcha de medidas extraordinarias que traen efectos en muchos de los casos peores que la enfermedad, véase por ejemplo los biocombustibles o el actual boom del petróleo y gas de esquisto.