miércoles, julio 06, 2011

Incertidumbre en el primer mundo

Los sacudones sociales del último año en Europa occidental, son el preámbulo de un largo periodo de inestabilidad social y política que acompañara al viejo continente, de ser ciertos los cálculos económicos de organizaciones internacionales como el FMI.

De hecho, Europa viene perdiendo terreno a nivel global desde 1970. El PIB combinado de Francia, Alemania, Italia y Gran Bretaña, entre 1970 y 2008, ha caído cerca de un 40%, y las previsiones es que esta tendencia continúe su curso, lo que trae como efecto igualmente una caída relativa en las exportaciones, en los ingresos y como es de esperarse en la generación y conservación del empleo.

La crisis de 2008 no hizo más que precipitar una situación que se venía acumulando años atrás, y otorgaron verdadero peso a los déficit públicos y a las deudas en general.

El ajuste a estas megatendencias globales está produciendo sus propios vaivenes políticos. En España, el PSOE perdió las recientes elecciones regionales mientras en Portugal el resultado ha sido la caída del primer ministro Sócrates, y en Grecia crece la impopularidad de Yorgos Papandreus, expuesto a constantes protestas desde hace 13 meses consecuencia de la puesta en marcha de las medidas de austeridad obligadas tras un rescate financiero que desde ya no parece suficiente para mitigar la crisis, y que como resultado tiene en marcha el compromiso internacional para un nuevo empréstito.

Lo que resulta expectante es como asumirán los ciudadanos europeos la venida a menos de los proyectos políticos de izquierda y centro izquierda que amainaron los efectos del consenso de Washington de los años ochentas y la liberación comercial y financiera de los últimos 20 años. Solo ver que las manifestaciones en contra del programa de ajuste europeo es contra gobiernos socialistas en España, Portugal y Grecia, a más de que en Inglaterra el Partido Laborista acompaña actualmente los recortes al gasto público activado por el conservador y primer ministro David Cameron.

Pero en medio de la situación de crisis de los proyectos socialistas también los partidos de derecha tienen su propia encrucijada. En Alemania, el gobierno de la canciller Merkel ha observado impotente como su partido el CDU pierde elecciones en lugares históricamente controlados por estos como el estado de Baden-Württemberg, una región industrial donde están asentadas automotrices como Daimler, Porsche y Bosch, administrada por los conservadores ininterrumpidamente cerca de 60 años.

Algo parecido sucede con la administración Sarkozy y Cameron en Francia y Londres, donde empiezan a volverse frecuentes las movilizaciones sociales en contra de los recortes y la reforma a las pensiones.

Por lo pronto existe una relativa calma en Estados Unidos, que aplazo los efectos de la crisis de 2008 mediante la emisión de 600 mil millones de dólares, un paquete que finalizara en los próximos días, y que de no ampliarse, hará que los ciudadanos americanos comprendan lo que sucede en Europa.